La eurodiputada Clara Aguilera, portavoz socialista de la Comisión de Agricultura, ha preguntado a la Comisión Europea sobre la indicación de origen de ciertos productos hortofrutícolas marroquíes. En una pregunta escrita dirigida al Ejecutivo comunitario, Aguilera señala que, en los últimos meses, algunas organizaciones agrícolas de Almería y Granada han denunciado la detección de producciones hortofrutícolas marroquíes marcadas con ‘origen España, siendo España un  «Estado miembro por el que solo entra a la UE el 4% de las importaciones a la UE procedentes de este país».

En este sentido, la eurodiputada ha cuestionado a la Comisión si está al tanto «de estos fraudes en la mención del verdadero origen» de los productos, y «si puede garantizar que los Estados miembros por los que estos productos acceden a la UE aplican los controles de manera similar» o si, por el contrario, estos difieren en función del puerto de entrada por el que se importan a la UE, especialmente los tomates.

De hecho, la UE compra más tomate marroquí que español, pese a que esos tomates no les exige nada para entrar en el mercado y está abocando al sector a una crisis de precios. Según los datos del ICEX las exportaciones de tomate fresco marroquí (424.000 t) de septiembre de 2019 a agosto de 2020 a la Unión Europea de los 27, superan por primera vez a las almerienses (371.000 t).  Un descenso de nuestro producto que viene repitiéndose las últimas campañas, según denuncia EsAndalucía.

Aguilera plantea también si «se puede confirmar que se están cumpliendo los contingentes establecidos en el Acuerdo UE Marruecos para los productos hortofrutícolas marroquíes».

Cabe recordar que la Junta de Andalucía ya roza las 400 inspecciones específicas en Almería contra el reetiquetado de productos hortofrutícolas importados de países no comunitarios como si se tratara de alimentos de origen español, dando lugar a sanciones o apertura de procedimiento sancionador a once empresas de la provincia por un cambio ilegal de etiquetas.