Ginés Mena / Efeagro

Los bajos rendimientos y precios no auguran un buen año para los cultivadores de girasol en Andalucía, cuya campaña acaba de arrancar, mientras que en Castilla y León -principal granero nacional- y norte peninsular -que es más tardío en recolección- están muy atentos al clima. Las fincas urgen agua.

No obstante, el girasol mantiene su protagonismo como «rey» de las rotaciones en el secano nacional, aunque ganan peso otros cultivos más rentables, como la colza, en plena expansión en España.

las buenas expectativas iniciales han dado paso a la «frustración» porque las condiciones climatológicas

El responsable de girasol de Asaja-Sevilla, José Vázquez, indica a Efeagro que las buenas expectativas iniciales han dado paso a la «frustración» porque las condiciones climatológicas no han acompañado y varios factores han influido en que se estén obteniendo rendimientos anormalmente bajos, que no llegan ni a 1.000 kg/ha.

GIRASOL CAMPAÑA BAJALluvias a destiempo, elevado calor después y vientos de Levante o «solanos» han secado en demasía al girasol, que no se ha desarrollado adecuadamente y ha lastrado la productividad, e incluso muchos agricultores han dado parte de siniestro al seguro ya.

«Para colmo», el rendimiento en aceite de la pipa -factor que le aporta valor- tampoco es bueno este año, y se suman problemas de «fitotoxicidad» en tierras sembradas antes con trigo -en las que se aplicaron ciertos herbicidas que han mostrado gran persistencia- y las plagas de conejo; en suma, será una «mala» campaña en el Sur.

la industria, que tiene capacidad de molturación muy superior a la oferta disponible, debería remunerar mejor la pipa de girasol

De las 265.000 hectáreas sembradas en 2015 se han pasado a 250.000 hectáreas en esta Comunidad, que aportarán 240.000 t, mientras que, a nivel nacional, calcula 750.000 has y 715.000 t.

En su opinión, la industria, que tiene capacidad de molturación muy superior a la oferta disponible, debería remunerar mejor la pipa de girasol, más aún cuando se trata de las primeras producciones que se recogen en España y en Europa, y nuestro país es deficitario.

Dale Rossman empties a load of corn into a truck from his combine while harvesting corn on his farm in Spring Mills, Pa., Sunday, Oct. 28, 2007. (AP Photo/Carolyn Kaster)

«Son muy pocos los compradores, como Migasa o Sovena, y todos pagan por igual», critica Vázquez; «los precios son ridículos, apenas 345 euros por hectárea», insiste, a pesar de que los transformados -harina y aceite de girasol- cotizan a valores muy altos actualmente.

Los costes de producción representan unos 420-450 y hasta 500 euros hectárea, y los profesionales necesitarían al menos 1.300 kilos/ha para lograr rentabilidad, pero esto no ocurrirá ahora.

Con un poco de suerte, añade, las ayudas de la Política Agraria Común (PAC) permitirán al cultivador «quedarse al raso», es decir, cubrir pérdidas, pero cada vez son más los que deciden no cultivar girasol.

que hacen falta lluvias pronto porque la planta podría acusar estrés y «no granar bien»

En otras comunidades también hay incertidumbre, porque el clima será determinante; el responsable de herbáceos de COAG, José Roales, remarca que de momento el girasol tiene «un aspecto estupendo ahora» en Castilla y León, pero puntualiza que hacen falta lluvias pronto porque la planta podría acusar estrés y «no granar bien».

Este año se han sembrado 249.000 hectáreas en esta región, que se empezarán a recoger en septiembre y octubre, detalla a Efeagro el secretario general de UPA en Castilla y León, Aurelio González.

GIRASOL CAMPAÑA baja 4De ellas, 29.000 corresponden a Segovia; 47.000 a Valladolid; 50.900 a Burgos; 35.000 a Palencia; 39.000 a Soria; 21.000 a Zamora; 13.000 en Salamanca; 8.400 en León y 4.300 hectáreas a Ávila.

Desde la cooperativa Campo Segoviano II, José Antonio Monjas calcula que en esta provincia castellanoleonesa se han sembrado alrededor de 29.500 hectáreas -frente a las 27.000 del año pasado-, y teme que los rendimientos puedan caer hasta un 30 % y se sitúen en 700-750 kilos por hectárea, cuando las medias rondan los 1.000.

Las siembras se realizaron con retraso, a finales de mayo y principios de junio, porque el tiempo no permitió hacerlo en fechas normales -finales de abril y primeros de mayo-, según el gerente de esta cooperativa, que controla 4.000 hectáreas.

En la provincia de Segovia, están muy pendientes del tiempo, ya que las altas temperaturas y las olas de calor pueden perjudicar.

Confía en que los precios se animen de aquí hasta que la recogida comience en septiembre, aunque los niveles actuales no gustan

Confía en que los precios se animen de aquí hasta que la recogida comience en septiembre -más aún si se confirma que las cosechas van a la baja-, aunque los niveles actuales no gustan en el campo segoviano, puesto que rondan los 300 euros/t (tipo 9-2-44), 60 menos que la campaña pasada, aunque ha resistido mejor que el cereal.

GIRASOL CAMPAÑA BAJA 5En Aragón, la planta está en floración y «la expectativa de cosecha es de mitad para abajo; no será buena» debido a la sequía, aunque podrían recuperarse los secanos si lloviera, ya que en las áreas productoras de Jiloca o Daroca no se recogerá hasta octubre, señala desde La Unión de Agricultores y Ganaderos de Aragón (UAGA) José Antonio Miguel.

Se ha sembrado unas 75.000 hectáreas en Aragón, cifra similar al año pasado, ya que el girasol es uno de los habituales en la rotación de cultivos y los rendimientos podrían caer de los 900-1.000 kilos por hectárea de 2015 a los 500-700 en 2016.