La campaña del pimiento en Murcia «está siendo tremendamente complicada», ha explicado en una entrevista con Efeagro la presidenta del Comité de Proexport de esta hortaliza, Eva Pérez, quien apunta a que a los productores «se les está haciendo cuesta arriba» una temporada con menos producto y más costes.

En la Región de Murcia, el cultivo de pimiento predominante ha sido tradicionalmente el del tipo Lamuyo, cuyo consumo se destina principalmente al mercado nacional; en la última década, la variedad California ha adquirido mayor importancia en las producciones de esta comunidad, debido a su demanda para la exportación.

La zona del Campo de Cartagena -San Javier, Fuente Álamo, Torre Pacheco y Los Alcázares, sobre todo- es la principal zona de producción en España durante primavera y verano, donde se dedican 1.400 hectáreas con riego localizado en una campaña que transcurre desde marzo hasta septiembre.

La campaña del pimiento en Murcia es, tras la lechuga y el brócoli, la tercera hortaliza en importancia para las exportaciones hortícolas de Murcia y representa el 14,4% del volumen exportado por España (123.220 toneladas en 2021).

Sus fechas coinciden con las producciones holandesas, lo que implica, según ha explicado Pérez Sánchez, que los volúmenes murcianos tengan que competir en el mercado europeo con las de los Países Bajos.

«Este año la campaña de pimiento está siendo tremendamente complicada para los agricultores de murcianos», ha sentenciado.

MÁS LLUVIAS DE LAS ESPERADAS EN PRIMAVERA

Primero, porque marzo ha sido el mes más lluvioso desde que se tienen registros: cayó una media de 182,6 litros por metro cuadrado, cifra seis veces superior a los valores habituales; y, porque en abril, también llovió el doble de la precipitación de otros años.

«Todo ello provocó que, cuando la planta necesita muchas horas de sol para desarrollarse y hacer que crezcan sus frutos, el cultivo encontró muchos días nublados, una situación que ha hecho que al pimiento murciano se le haya hecho la campaña muy cuesta arriba», ha comentado.

Según sus cálculos, la meteorología ha condicionado el desarrollo normal del cultivo y la calidad del mismo, y las alhóndigas de Murcia y Alicante han registrado una entrada de producto semanal un 30% inferior a lo habitual.

«La falta de kilos en momentos puntuales produce buenos precios en la subasta, pero en el conjunto de la campaña se está produciendo muy baja rentabilidad para el agricultor, porque es difícil que se alcancen los siete kilos por metro cuadrado de rendimiento, cuando lo habitual sería superar los diez kilos», ha advertido.

«En los últimos años la campaña del pimiento en Murcia se ha situado en torno a las 165.000 toneladas, pero esta campaña esa cifra puede quedar muy recortada», ha recalcado.

Incluso -ha añadido- será menor si en agosto los agricultores tienen que retirar unas plantaciones que se esperan que compensen los volúmenes cosechados hasta julio, debido a que el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación (MAPA) ha decidido no autorizar el uso del fitosanitario «dicloropropeno» para el pimiento de la Región.

Ha avanzado que Proexport junto a la federación hortofrutícola Fepex están trabajando ya para que el ministerio «revise esta decisión» porque, de no ser así, «la campaña podría acabar antes de lo previsto, con importantes pérdidas para el sector».

La presidenta del Comité Sectorial de Pimiento de Proexport ha añadido a las circunstancias meteorológicas otros factores, como el de los costes, con las «subidas constantes del precio de los carburantes, insumos, electricidad».

También, «la complicada situación en la que el Ministerio para la Transición Ecológica y Reto Demográfico (Miteco) ha situado a los agricultores de Murcia, Alicante y Almería, que riegan con la incierta agua del Trasvase Tajo-Segura sus cultivos», ha lamentado.