La azucarera de Mérida que promueve la empresa Ibérica Sugar Company SLU, de Emiratos Árabes, que supondrá cerca de 500 millones de euros de inversión, podría comenzar a construirse en 2022, con lo que estaría operativa en el primer trimestre de 2024, según el presidente de la Junta de Extremadura, Guillermo Fernández Vara.

Fernández Vara; la ministra de Industria, Turismo y Comercio, Reyes Maroto; y el representante de la empresa, Jamal Majid Al-Ghurair, han firmado este viernes en Mérida una declaración de intenciones para acelerar el proyecto, la primera azucarera que se construye en Europa en las dos últimas décadas.

Majid Al-Ghurair no ha dado fechas concretas sobre el comienzo de las obras porque «depende del Gobierno de España», pero ha asegurado que una vez que les de la autorización podían comenzar en dos meses y terminarlas en año y medio.

En este sentido, ha explicado que gracias a su experiencia en Egipto, donde tienen otra fábrica, está todo preparado para la azucarera de Mérida, ya que, además del proyecto técnico, tienen contratados los proveedores y a los ingenieros listos, e incluso han hecho entrevistas al personal que sería enviado a la planta extremeña.

Fernández Vara ha explicado que, de los cerca de 500 millones de inversión, 300 millones los aportará la empresa, una parte procederá del Estado y otra la pondrá la Junta de Extremadura.

La ministra ha apuntado que los promotores han presentado ya este viernes la documentación necesaria para acogerse al Fondo de Apoyo a la Inversión Industrial Productiva que se puso en marcha este jueves, dotado con 600 millones de euros.

La azucarera de Mérida generará más de 200 empleos directos y más de 1.000 indirectos, según el presidente extremeño.

El Ministerio ha concretado en una nota que serán 54 puestos de trabajo fijos más 254 durante las campañas anuales. El principal producto de la planta será el azúcar con una capacidad para procesar 36.000 toneladas de remolacha al día.

El entorno de la fábrica se convertirá en un polo industrial para empresas de uso intensivo del azúcar, como el de bebidas azucaradas, los dulces o el chocolate, según Industria, que concreta la inversión en 470 millones.

«Toda la maquinaria y equipos principales para el desarrollo del proceso productivo se encontrarán ubicados al aire libre, aunque serán necesarias ciertas edificaciones para almacenamiento y servicios auxiliares», ha precisado el Ministerio.

La materia prima que se utilizará es la remolacha y toda ella se almacenará en campas al aire libre a la espera de su procesamiento diario, mientras que para el almacenamiento de producto terminado (azúcar y pulpa) se construirán cuatro silos de 200.000 toneladas cada uno.

EXTREMADURA NO CULTIVA AHORA REMOLACHA PARA AZÚCAR, PERO QUE GRACIAS A ESTE PROYECTO SE VAN A PLANTAR ENTRE 80.000 Y 100.000 HECTÁREAS

Sobre la producción de la industria, el representante de azucarera de Mérida ha señalado que para ser considerada una «giga planta» habría que producir entre 700.000 y 900.000 toneladas al año.

Ha advertido que sin «energía verde» no puede ser una industria de «futuro» y, en este sentido, ha explicado que las aguas residuales se van a usar para extraer metano, que a ser la fuente de energía de la planta. Será complementada, además, por fotovoltaica y térmica solar, ha apuntado.

Ha señalado que Extremadura no cultiva ahora remolacha para azúcar, pero que gracias a este proyecto se van a plantar entre 80.000 y 100.000 hectáreas.

En este sentido, Fernández Vara ha apuntado que la empresa tiene firmado un acuerdo con las organizaciones agrarias.

A su juicio, si las condiciones son las adecuadas a algunos agricultores les puede interesar cambiar de cultivo y, en caso de que en Extremadura no hubiera suficiente materia prima, ya han hablado con agricultores de Portugal y de comunidades limítrofes.

El representante de Ibérica Sugar Company SLU, que ha considerado que «se ha perdido demasiado tiempo» -el proyecto se anunció en 2017-, ha asegurado que Extremadura era uno de los pocos sitios en Europa donde se podía levantar la planta, ya que necesita tierra, agua y sol.

Varios de los intervinientes, entre ellos el alcalde de Mérida, Antonio Rodríguez Osuna, ha valorado el proyecto de azucarera de Mérida por lo que tiene también de polo de atracción para otras empresas.

Por último, el embajador de los Emiratos Árabes en España, Majid Hassan Mohamed Hassa, ha destacado el proyecto como ejemplo de la cooperación y buenas relaciones que mantienen los dos países, y ha subrayado que España se está tomando «muy en serio» la recuperación económica.