La Cooperativa San Vicente de Mogón pone números a la diferenciación y la calidad. El resultado de la pasada campaña de comercialización pone de relieve la rentabilidad que se obtiene de producir aceite de oliva de calidad y claramente diferenciados del resto. La liquidación con la que se cierra un año bastante complicado por los bajos precios sitúa la media un 30 por ciento por encima del precio medio, que estuvo en el entorno de los 2 euros.

Pero, más aún, si nos ceñimos a la comercialización de los aceites de oliva virgen extra de alta gama Puerta de las Villas, el resultado es mucho más evidente. Así, los producidos en el mes de noviembre se han liquidado a los socios ampliamente por encima de los 3 euros, mientras que si se atiende a los tempranos, elaborados en octubre, el resultado es mucho más llamativo, puesto que hemos llegado a liquidar por encima de los 5 euros, tanto en ecológico como en producción integrada.

Para el presidente de la cooperativa, José Gilabert, los precios con los que han comercializado nuestros aceites en la pasada campaña demuestran una realidad. «La apuesta por la diferenciación y la calidad, por producir aceites tempranos y de alta gama, tiene unos resultados más que positivos vía precio. Demostramos con cifras nuestros argumentos, que se basan en el mimo, en el cuidado y en el trabajo duro para obtener un producto diferenciado después de muchos años de esfuerzo y apuesta por la producción de aceite de oliva de la máxima calidad. Estas cifras confirman que hemos defendido bastante bien la cosecha a tenor de la complicada campaña de comercialización que hemos dejado atrás».

«Estos últimos años hemos conseguido premios muy importantes para nosotros gracias a esta apuesta por la diferenciación y la calidad, porque suponen la consolidación de nuestros aceites de cosecha temprana y de alta gama. Y lo hemos logrado con esfuerzo diario y con una decidida apuesta por la producción de excelencia, integrada y ecológica, sostenible y diferenciada. Un recorrido que ya no solo demostramos de palabra, sino con el reconocimiento de los consumidores avalado por los datos de comercialización y de liquidación a nuestros socios. En el fondo, las cifras puras y duras son las que marcan el camino a seguir y, en un año tan difícil de comercialización, hemos superado con creces los precios medios. Esto nos lleva a concluir que la diferenciación sí tiene su precio y un valor añadido muy importante a la hora de la comercialización», concreta José Gilabert.

En cuanto a la actual campaña de producción, la SCA San Vicente de Mogón arrancó el pasado 15 de octubre con la elaboración del virgen extra temprano, para continuar hasta el pasado 26 de noviembre con el resto de aceites de alta gama segmentados en tres categorías en función de la maduración del fruto, pero siempre con el mismo mimo y cuidado en campo y en almazara. Fruto de ese trabajo es la producción de 1,3 millones de kilos de aceite de alta gama, de los que 140.000 kilos son de cosecha temprana, repartidos en 115.000 de producción integrada y 25.000 de ecológico. «Se trata de un resultado muy bueno, teniendo en cuenta el estrés hídrico y los bajos rendimientos que han hecho que muchos agricultores no hayan iniciado la campaña en estas fechas», concluye el presidente de la SCA San Vicente de Mogón.