La falta de agua afecta ya a dos tercios de la superficie cultivable de Italia, donde 10 regiones piden ser reconocidas bajo el «estado de calamidad» y las pérdidas en agricultura y ganadería alcanzan los 2.000 millones de euros.

Véneto, Friuli-Venecia Giulia y Emilia Romaña (norte); Emilia-Romaña, Toscana y Lacio (centro); Campania, Basilicata y Calabria (sur) y la isla de Cerdeña se preparan para pedir el «estado de calamidad natural» al Ministerio de Agricultura.

Los daños afectan en especial al cultivo de grano, maíz, forraje, girasol, viñedos y olivos

La sequía, combinada con las altas temperaturas, está afectando especialmente a la agricultura y ganadería del norte y centro del país, según la mayor asociación italiana de agricultores, Coldiretti, que ha alertado en un comunicado de que las pérdidas en este sector ascienden a 2.000 millones de euros.

En Toscana se cuentan más de 200 millones en pérdidas: alrededor de 50 millones relacionados con el cultivo de grano y más de 35 con el maíz, además del forraje, girasol, viñedos y olivos.

También en Campania y en Los Abruzos, que contribuye con el 25 % del PIB agrícola del país, Coldiretti estima que las pérdidas pueden llegar a los 200 millones de euros.

En la región de Lombardía (norte de Italia) las pérdidas suman alrededor de 90 millones de euros, dos tercios de los cuales están relacionados con la pérdida de la producción de maíz y trigo.

Entre los perjuicios de Lombardía también se cuenta la caída de la producción de la leche a causa de las altas temperaturas, explica Coldiretti, que ha provocado que en todo el país disminuya en un 15 %.

En el Véneto el lago Garda está a menos del 40 % de su capacidad mientras que en el río Po, el más largo de Italia y que recorre de este a oeste el norte del país, el nivel del agua ha descendido a los 3,5 metros medidos en Ponte della Becca (Pavía).

En Emilia-Romaña las daños por la sequía ascienden a unos 150 millones de euros, cifras similares a las que se prevén en Lacio, donde en la provincia de Latina muchas de sus cosechas han bajado hasta la mitad de su producción.

En Roma se ha previsto cortar el suministro de agua pese al enfado de la alcaldesa

Por su parte, la alcaldesa de Roma, Virgina Raggi, anunció que se reunirá «lo antes posible» con la región Lacio y con Acea, la empresa que gestiona el agua de la ciudad y que está participada al 51 por ciento por el ayuntamiento, para encontrar «soluciones concretas inmediatamente».

«Es inaceptable que más de 1,5 millones de romanos puedan estar sin agua», se refirió Raggi en referencia a la medida de restringir el suministro de agua en Roma después de que la región del Lacio dejara de extraer agua del lago de Bracciano debido al descenso de su nivel.

En el resto de regiones de Italia, Coldiretti recalca que en Calabria (sur), los olivos y la viticultura también están en riesgo y que las pérdidas producidas por la menor producción y el mayor coste de agua necesaria para el riego alcanzan los 310 millones de euros.

En la isla de Cerdeña la mezcla de la sequía y los incendios sufridos en las últimas semanas han provocado que se pierdan 120 millones de euros en todos los sectores agrícolas y que unas 4.000 empresas agrícolas apenas cuentan con agua. mientras que en Sicilia (sur) se llega a triplicar el coste del agua para regar.

En los próximos días se esperan las primeras lluvias del verano de fuerte intensidad en zonas como Lombardía, Piamonte o el norte de Toscana que podrían que podrían así ver aplacada parte de su necesidad de agua.