Varios agricultores y ganaderos que solicitaron una ayuda a la creación de empresas agrarias a jóvenes agricultores en el año 2016 han descubierto que están recibiendo  una notificación de la Agencia Tributaria del Trámite de Alegaciones y Propuesta de Liquidación Provisional del Impuesto de la Renta de las Personas Físicas correspondiente al ejercicio fiscal 2016. Una carga que desde COAG Asturias no respaldan ya que consideran que no se le está dando un tratamiento correcto a la naturaleza de la ayuda.

Estás liquidaciones provisionales tienen un doble objeto, en primer lugar, aumentar la base imponible del impuesto en el sentido de incluir la totalidad de la ayuda percibida (25.000 euros), en vez de los (17.500 euros) declarados por los citados jóvenes. Esa modificación de la base imponible se basa en un criterio de la Agencia Tributaria de que deben incluirse en la precitada base imponible la totalidad de la subvención concedida y no la cantidad realmente percibida, que son los 17.500 euros declarados.

En segundo lugar, la Agencia Tributaria considera errónea la aplicación de los signos, índices o módulos en el Impuesto de la Renta de las Personas Físicas de los agricultores y ganaderos afectados. Estos aplicaron en el caso de ganaderos de carne el 9% y en el caso de los ganaderos de leche el 20%. Pues bien, Hacienda considera que el índice aplicable sería el 56%, en base a que la ayuda percibida para la incorporación a la actividad es una ayuda desacoplada a la producción y que el perceptor de la ayuda directa no haya obtenido ingresos por actividades agrícolas y ganaderas.

Desde el Servicio Técnico de COAG-Asturias se asesorará a los jóvenes agricultores y ganaderos afectados porque consideramos que la Agencia Tributaria no está dando un tratamiento correcto a la naturaleza de la ayuda. Respecto a los efectos económicos que tiene para cada uno de los afectados la liquidación pretendida por la Agencia Tributaria, son muy dispares y dependen de la situación personal de cada uno.

Lo que sí que es cierto es que esta Organización muestra su malestar por el hecho de que, falta de un mes escaso para la prescripción de estas reclamaciones, la Agencia Tributaria inicie un trámite de liquidación provisional que «a nuestro entender meramente recaudatorio para mermar aún más a un sector en una crisis constante como es el ganadero, máxime en el caso que nos ocupa, jóvenes que decidieron emprender su actividad en el medio rural, en claro receso poblacional en estos momentos».