La Autoridad Portuaria de Sevilla y el Consejo Regulador de las IGP Aceitunas Manzanilla y Gordal de Sevilla han firmado un protocolo de colaboración con el objetivo principal de crear sinergias entre ambas entidades y lo que representan. tanto desde la historia de la aceituna, vinculada al Puerto de Sevilla, como de presente

En este sentido El Consejo Regulador reconoce la importancia del Rio Guadalquivir y su puerto en la historia de la comercialización de las aceitunas de mesa sevillanas y sus primeras exportaciones datadas en 1510, según referencias en el Archivo de Indias, es por ello que creemos primordial recuperar la historia de este producto agrario, que tanto ha aportado y aporta a nuestra provincia y los elementos que han hecho posible su reputación a nivel internacional.

El momento no podía ser mejor, que la conmemoración del 150 aniversario de la creación de la Junta de Obras del Rio Guadalquivir y Puerto de Sevilla. Con la firma de este protocolo se pretende, entre otras acciones, facilitar el acceso a la información del archivo histórico del Puerto, facilitando así los trabajos de investigación sobre las aceitunas de mesa sevillana, que el Consejo y otras entidades colaboradoras como la Universidad de Sevilla, han empezado a promover. Por otro lado, se abren numerosas posibilidades de colaboración en acciones de promoción sobre el olivar de mesa, sus aceitunas Manzanilla y Gordal de Sevilla y su comercialización a lo largo de la historia, así como, los posibles retos que vaya reparando el futuro.

Con estas acciones, desde el Consejo Regulador pretenden apoyar y defender a los más de 3.500 olivareros inscritos, 16 industrias transformadoras, 16 centros de compra y 11 plantas envasadoras-comercializadoras», que forman parte de esta marca paraguas diferenciadora como son las IGP Aceitunas Manzanilla y Gordal de Sevilla. Marcas que garantizan el origen, la trazabilidad y la calidad de las aceitunas de mesa que por tradición y reputación siempre han tenido las Manzanillas y Gordales de Sevilla.

Desde el Consejo Regulador seguirán trabajando, «como lo hemos hecho hasta ahora: fuertes y unidos con la convicción de que la diferenciación de la aceituna de mesa tradicional a través de las etiquetas de Calidad de la IGP y nuestra rica, y diversa provincia, con sus distintas comarcas y municipios, hacen de nuestras aceitunas un producto único, que debemos dar a conocer por sus innegables beneficios sociales, económicos y en términos de salud».