Según la prueba independiente PowerMix de DLG, John Deere ha demostrado una vez más ser la mejor elección de tractor para aplicaciones de transporte con el nuevo modelo 7R 330.

En 2018 la empresa obtuvo el mejor resultado jamás alcanzado en la prueba independiente de transporte PowerMix de DLG con el 6250R, y todavía ostenta dicho récord. Recientemente, el 7R 330 con su nuevo motor de Fase V ha establecido un referente para todos los tractores con una potencia nominal del motor superior a 250 CV.

Con un consumo de combustible combinado de tan solo 375 g/kWh de diésel más 17 g/kWh de DEF, el 7R 330 logró una ventaja de 8 g/kWh de diésel más 28 g/kWh de DEF respecto al competidor más cercano en esta categoría de potencia. Esto ayudará a los agricultores y contratistas a reducir aún más sus costes operativos. Dependiendo de los precios locales de diésel y DEF, el resultado oscila entre un ahorro de 1,50 € y más de 2 € por hora en aplicaciones de transporte, o es aún mayor si se compara con las cifras de rendimiento medio del tractor.

Los dos tractores John Deere 6250R y 7R 330 se sometieron a la exigente prueba PowerMix en el centro de pruebas de la DLG en Groß Umstadt (Alemania), donde los ciclos de prueba individuales están diseñados para reproducir trabajos habituales de transporte ligero y pesado.

Cabe recordar que John Deere ha anunciado novedades en su amplia gama de tractores compactos para el 2º semestre del año, que incluye 13 modelos en seis series de 25 a 66 CV. El principal cambio se debe a las últimas regulaciones de emisiones de la Normativa Europea de Emisiones para Maquinaria (Fase V), que están diseñadas para limitar las emisiones de partículas ultrafinas en todos los motores de más de 25hp (19kW). Las partículas ultrafinas tienen menos de 0,1 micrones de diámetro, lo que es 700 veces más pequeño que un cabello humano.