La Guardia Civil investiga a un ganadero de la localidad abulense de Casavieja como presunto autor de un delito de maltrato animal después de encontrar en su explotación 22 vacas muertas. De igual forma, también está acusado de falsedad documental, ya que solo 15 reses de un total de 57 animales encontrados vivos estaban dadas de alta, de un delito contra los recursos naturales y el medio ambiente y de desobediencia grave a un agente de la autoridad.

La investigación arrancó después de que el pasado mes de septiembre una patrulla encontrara en paraje conocido como ‘El Tornadero’, dentro término municipal de Casavieja, una explotación agrícola con varios cadáveres de ganado bovino en avanzado estado de descomposición, de los que la mitad no poseían la correspondiente identificación auricular y ni si quiera el agujero de haberla portado.

Posteriormente y en presencia del titular de la explotación, se llevó a cabo una inspección ocular en la que también participaron dos veterinarios de la Junta de Castilla y León. En la misma se hallando un total de 57 cabezas de reses vivas, de las cuales trece no poseían la identificación auricular y 29 no estaban dados de alta en la explotación. Solamente quince reses se encontraban en regla. Además se pudieron contabilizar un total de 22 vacas muertas.

Además, en el momento en que los veterinarios de la Junta acudieron al lugar para retirar los cadáveres se encuentran con que el ganado que no había podido ser identificado ya poseía el crotal identificativo. El ganadero, a pesar de las advertencias de los agentes, había manipulado los cadáveres y había colocados unos crotales que no se correspondían con los animales, incurriendo en un nuevo delito. Por todo ello, la Guardia Civil investiga al ganadero como presunto autor de los delitos de maltrato animal, falsedad documental y desobediencia grave a agentes de la autoridad.