La Comunidad de Labradores y Ganaderos de Almendralejo (CLYGAL) ha instado al Gobierno de la Junta de Extremadura a que dé una solución a la prohibición de la quema de sarmientos y ramón procedentes de la poda de viñas y olivos porque, además de suponer un «nuevo golpe al campo, los técnicos recomiendan la incineración, y con las lluvias de otoño e invierno el acceso de maquinaria pesada a las fincas es imposible».

La CLYGAL hace esta solicitud al Gobierno de Guillermo Fernández Vara, después de que todos los grupos políticos con representación en el Pleno Municipal de Almendralejo mostraran «una falta de sensibilidad total y absoluta con la crítica situación que atraviesan los agricultores y el campo, al aprobar una moción insultante».

La Comunidad de Labradores afirma que la moción demuestra «la indolencia y el completo desconocimiento de todos los miembros de la Corporación» respecto a un problema que, de no resolverse urgentemente, afectará seriamente a los agricultores extremeños y, sobre todo a los de la comarca de Tierra de Barros, donde predominan los cultivos de viña y olivo.

«ES INTOLERABLE QUE EUROPA LE DÉ EL PRIMER PUYAZO AL CAMPO, QUE EL GOBIERNO DE ESPAÑA LE DÉ LA ESTOCADA Y LA JUNTA, LA PUNTILLA»

Añade que «la desidia, la apatía y la ignorancia del alcalde y de los concejales es de tal magnitud que, en la iniciativa ni siquiera hay una mínima exposición de motivos argumentada y razonada sobre los perjuicios que ocasionará a los agricultores la prohibición las quemas; la moción se limita a cortar, pegar y referir parte de dos normativas muy lesivas para el campo, y los acuerdos no pasan de ambigüedades y vaguedades, muy lejos del espíritu del Foro Agrario cuya pretensión era que la moción recogiera peticiones concretas y necesarias para dejar de atacar a los profesionales de la agricultura con una nueva prohibición bajo amenaza de multas multimillonarias».

Ante el lamentable panorama ofrecido por la clase política local en el último Pleno ante la quema de sarmientos, esta Organización Profesional Agraria solicita al Gobierno de la Junta que modifique la Orden de 11 de octubre de 2022, que regulan los usos y actividades que puedan dar lugar a riesgo de incendio, de manera que los cultivos leñosos no se vean afectados por esta prohibición, y los agricultores puedan continuar quemando durante la época de escaso riesgo de incendios los sarmientos y el ramón procedentes de la poda de la viña y el olivo.

La Comunidad de Labradores de Almendralejo argumenta que los técnicos agronómicos recomiendan la incineración de los restos de poda para evitar la propagación de enfermedades y plagas y, añade que, las peculiares tareas de labranza que se llevan a cabo en Tierra de Barros, junto al control y vigilancia permanente que se realiza de la quema de sarmientos hacen que el riesgo de incendio sea prácticamente nulo, como lo demuestra el hecho de que no haya documentos gráficos de incendios en estos tipos de cultivos en esta comarca durante la época de bajo riesgo, ni siquiera en Internet.

Además se da la circunstancia de que la época de poda suele coincidir con la época más lluviosa en esta Comarca de Tierra de Barros que, como su propio nombre indica, hace imposible el acceso de maquinaria pesada, como trituradoras o camiones para trasladar los restos de biomasa a algún centro de tratamiento, porque se hundirían.

La CLYGAL concluye con una llamada a la reflexión, porque considera intolerable que la Comisión Europea con sus directivas dé el primer puyazo al campo, que el Gobierno de España con el desarrollo de la normativa le dé la estocada, y ahora la Junta de Extremadura con esta orden le dé la puntilla.
Comunicado de