La Unión de Campesinos de Castilla y León ha instado a la Consejería de Agricultura y Ganadería que no demore más las medidas de flexibilidad de los requisitos a cumplir por los agricultores y ganaderos beneficiarios de las ayudas a los eco-regímenes previstas en el Pepac que entrará en vigor a partir de 2023, y publicadas mediante la Resolución de 5 de octubre del 2022, del FEGA.

Mientras se sigue debatiendo y se está tramitando la normativa nacional que va a regular la aplicación de la PAC, los agricultores han comenzado la programación con una total inseguridad e incertidumbre sobre las nuevas ayudas, y es que el Ministerio está esperando hasta el último momento para publicar la normativa que regula la PAC y estamos trabajando con borradores. No obstante, ya se conocen los borradores y las flexibilidades a adoptar por las comunidades autónomas, siendo ya varias las que lo han dado a conocer.

UCCL pide al Consejero que publique con celeridad las medidas de flexibilidad de los eco-regímenes en Castilla y León, de cara a que el agricultor y ganadero sepa a qué atenerse y que tiene que hacer en un momento decisivo como el actual, cuando los profesionales están sembrando.

Desde la Unión de Campesinos insta a que no se demore más esta concreción y que se flexibilice al máximo los requisitos de los eco-regímenes al objeto de evitar pérdida de capacidad productiva en nuestra comunidad. Entre las medidas solicitadas por esta organización agraria se contempla:

Rotación de cultivos con especies mejorantes:

Esta práctica limita a no superar el 20% de la superficie de barbecho, pero determinadas zonas de Castilla y León se sobrepasa ese porcentaje al tratarse de zonas poco productivas donde dejar superficie de barbecho un año si y un año no mejora el rendimiento productivo de la parcela, y máxime este año donde los costes de producción están totalmente disparados. Por tanto, UCCL pide que se incremente el barbecho permitido en este ecoregimen al 40% en toda Castilla y León.

Por otro lado, el ecoregimen obliga a dejar un 10% de la superficie acogida al ecoregimen, de especies mejorantes de los cuales un 5% deben ser leguminosas. Este año, la semilla de leguminosa, aparte de no haber en las casas, tiene un coste 3 veces por encima de un año normal, por lo que no es tan rentable su siembra. UCCL por ello pide que se tenga que dejar un 10% de especies mejorantes, entre ellas oleaginosas, sin que se exija el 5% mínimo de leguminosas.

Siembra directa:

UCCL pide que se permita previo a la siembra directa una labor vertical superficial ya que ciertos cultivos y algunas zonas de terreno más duro es necesario llevarlo a cabo para mejorar el potencial productivo y favorecer los beneficios de la realización de la siembra directa.

CAMBIOS NECESARIOS EN LA CONDICIONALIDAD REFORZADA

Por otra parte, aunque no entra dentro de las flexibilidades contempladas por el actual gobierno, consideran también que es necesario que también no se demore más y se revisen y se modifiquen ciertos requisitos obligatorios a través de la condicionalidad reforzada:

Labor vertical sobre cultivos herbáceos de invierno

UCCL insta nuevamente a que no se demore más eliminar la prohibición que existe para realizar laboreo vertical sobre cultivos herbáceos de invierno desde la fecha de recolección de la cosecha y el 1 de septiembre práctica que según esta organización agraria carece de sentido medioambiental, ya que el no poder labrar verticalmente por ejemplo una veza segada para forraje después de una lluvia, va a suponer utilizar un mayor número de productos fitosanitarios y herbicidas a posteriori para poder controlar las “malas hierbas”, en caso de ser posible.

Rotación en tierras de cultivo

Esta organización agraria reitera su petición de que el maíz sea considera una situación excepcional y no sea obligatorio rotar tras tres años. El maíz es un cultivo que es más productivo cuanto más repitamos el mismo, por lo que al rotar tras tres años se restaría competitividad a las explotaciones. Además, es un cultivo no exigente para la superficie agraria.