Pese al clamor de todo el sector agrario, la ministra de Trabajo, Yolanda Díaz, no solo no ha rectificado o pedido perdón por ordenar inspecciones en las explotaciones agrarias para detectar si hay «explotación laboral o casos de escalvitud», sino que con alevosía y con nocturnidad ha iniciado de sorpresa, y de madrugada, las primeras inspecciones en Navarra con un fuerte dispositivo policila, según ha denunciado el presidente de UAGN, Félix Bariáin, que ya ha exigido la dimisión de la ministra.

Las inspecciones con nocturnidad del Ministerio se centraban en preguntarles sobre si la empresa» les han suministrado EPI, cómo se les remunera, si la empresa se preocupa por ellos, si han realizado cursos de prevención, dónde viven e incluso cómo hacían por la noche para ir al baño».

En un comunicado, UAGN ha instado al Gobierno de Navarra y a la Delegación de Gobierno que «defienda al sector y que afirme que en el campo de Navarra no hay explotación ni esclavitud». «A través de este tipo de acciones se daña la imagen del sector y el Gobierno debería preocuparse por la grave situación que atraviesa el campo, por los bajos precios en origen y la falta de rentabilidad en las explotaciones, así como valorar cómo en los meses de la pandemia los agricultores y ganaderos han abastecido a la población, han dado empleo de calidad y han colaborado solidariamente con sus pueblos en labores de todo tipo», ha afirmado.

«¿Por qué no hubo inspecciones en el primer mes de pandemia? Porque estaban asustados de ver los lineales vacíos, entonces éramos un sector esencial»

UAGN ha señalado que durante la noche del lunes al martes se inició una campaña de inspección puestas en marcha desde el Ministerio «para detectar casos de esclavitud en las explotaciones agrarias». Félix Bariáin ha señalado así que «varios agricultores nos han comunicado que inspectores de trabajo acompañados de la Guardia Civil se han personado en sus explotaciones con nocturnidad y se ha repartido un cuestionario a los trabajadores con preguntas inadmisibles como por ejemplo si se sienten estresados, agobiados o explotados».

Además, ha añadido, «se les ha preguntado sobre si la empresa les han suministrado EPI, cómo se les remunera, si la empresa se preocupa por ellos, si han realizado cursos de prevención, dónde viven e incluso cómo hacían por la noche para ir al baño». «Son unas preguntas impropias para un sector que fue un ejemplo de conducta en la manifestación del 19 de febrero y que es estratégico y esencial durante la Covid-19«, ha manifestado Bariáin.

Según ha expuesto, «hace tres meses estábamos en las carreteras, hace dos jugándonos la vida porque no podían quedar desasbastecidos los supermercados, y a día de hoy, cuando el Gobierno tenía que estar proponiendo medidas para salvar al sector primario y cuando la mayoría de agricultores y ganaderos están pidiendo préstamos para salvar sus explotaciones, nos envía a la Guardia Civil con nocturnidad para comprobar si los trabajadores están en época feudal». «Esto se llama provocación con mayúsculas», ha manifestado Bariáin.

El dirigente de UAGN ha señalado que «cuando parece que poco a poco vamos volviendo a la nueva normalidad, nos encontramos con esta situación inaceptable y propia de alguien que obra de mala fe con desconocimiento absoluto de la realidad del campo, que le hacen estar incapacitada para desempeñar sus funciones de ministra».

«¿Por qué no hubo inspecciones en el primer mes de pandemia? Porque estaban asustados de ver los lineales vacíos, entonces éramos un sector esencial y había que producir sí o sí. En lugar de valorar la labor social que desempeñamos y la generación de empleo, somos el único sector en el que se envía a la Guardia Civil antes que a la inspección», ha dicho.