El sacrificio de animales por tuberculosis es, desgraciadamente, demasiado habitual, pero en ocasiones se producen situaciones realmente crueles. Es el caso denunciado por la Unión de Campesinos de Segovia-UCCL, quien ya mostró en su día el rechazo al planteamiento sanitario propuesto por la Junta en el municipio de Villacastín  tras detectarse un solo caso positivo a tuberculosis, consistente en la aplicación masiva de la prueba conocida como Gamma Interferón a todos los ganaderos del municipio. Esta prueba, complementaria a las pruebas oficiales, es enormemente inespecífica, y en la mayoría de los casos obliga a sacrificar gran cantidad de animales por dar positivo, mientras que el cultivo post mortem (que es el  fiable al 100%), demuestra después que son negativos. Este ha sido el caso del sacrificio de 80 reses en Villacastín, y que no por previsible (pues suele ser lo habitual), deja de producir una enorme indignación entre los ganaderos afectados, que consideran que se les ha mermado su ganadería de forma innecesaria e injusta.

Por otra parte, los representantes de la Dirección General presentes en la reunión mantenida con las organizaciones agrarias y los ganaderos del municipio el día 9 de enero, se comprometieron a que, una vez realizada la prueba, tardarían dos meses en realizar una segunda para que los casos positivos, pudieran recuperar la calificación sanitaria de su explotación lo antes posible. Este compromiso ha sido incumplido, ya que a ninguno de los ganaderos que tuvieron supuestos positivos en las pruebas realizadas durante los meses de marzo y abril, se les ha repetido las pruebas a día de hoy, a pesar de haber sido solicitado de forma reiterada por varios de  ellos, que necesitaban vender animales.

«Son por tanto los ganaderos de Villacastín los que están soportando con importantes pérdidas en sus explotaciones, las actuaciones generalistas e indiscriminadas llevadas a cabo por la Junta de Castilla y León, como el sacrificio de 80 reses, que parece insistir básicamente en la estrategia de matar moscas a cañonazos», critican desde la organización.

Desde Unión de Campesinos de Segovia–UCCL “reiteramos pues nuestro rechazo a la aplicación de la prueba Gamma Interferón, siempre que esta no sea solicitada por el propio ganadero,” ya que no se trata de una de las pruebas obligatorias sino complementarias.  “Exigimos que se permitan los movimientos de animales  de explotaciones positivas a cualquier cebadero cuyo destino final será el matadero, así como  la realización inmediata de la segunda vuelta de las pruebas a los ganaderos de Villacastín para que puedan recuperar su calificación sanitaria, priorizando a los que necesitan vender sus terneros.”

Por último, finalizar denunciando la dejadez y falta de compromiso de la administración regional con los ganaderos, ya que son muchos los que se están dirigiendo a la organización expresado su malestar porque aún no han cobrado el importe de las reses sacrificadas en las campañas de saneamiento llevadas a cabo en el mes de octubre. «Exigimos por tanto que estos importes, de reses sacrificadas hace casi un año, se hagan efectivos de forma inmediata».