UPA Castilla y León ha denunciado que Supermercados DIA está comercializando a día de hoy lentejas pardinas bajo reclamo nacional con la sobreimpresión de Origen España, cuando en el reverso del paquete de kilo se puede ver que la procedencia es de Estados Unidos.

La organización recuerda que ante este hecho «estamos ante un presunto fraude del que son víctimas los consumidores, porque se está incumpliendo las prácticas de mercado y la legislación que al respecto existe».

Ante «este flagrante engaño al consumidor», ofreciendo lentejas americanas como española, UPA exige a la Dirección General de Consumo de la Junta de Castilla y León que actúe de forma inmediata y lleve a cabo las acciones pertinentes para abrir expediente a Supermercados DIA porque, «de lo contrario, nuestra organización agraria entendería que el Gobierno regional, haciendo dejación de funciones, ampara a la distribución en contra de los intereses de los agricultores y consumidores de Castilla y León».

El paquete de lentejas que se puede comprar hoy en día en los lineales de esta marca señala en letra pequeña y en el reverso la procedencia de Estados Unidos, pero en el anverso resaltado en un color rojo llamativo y a un cuerpo bastante grande se puede leer Origen España.

Por ello, UPA exige a la Junta que actúe con rigor a través de actuaciones contundentes desde el punto de vista legal y sancionador «contra quien actúa al margen de la normativa vigente de comercio que vela por los derechos de los consumidores. En este sentido, esperemos que la Junta de Castilla y León exija la retirada inmediata de este producto y que llegue hasta las últimas consecuencias contra las cadenas de distribución y supermercados que atentan contra los intereses económicos del sector productor y los consumidores, ya que de lo contrario sería incongruente que se continuara con las campañas institucionales de productos de Castilla y León mientras por otro lado se permiten actuaciones de este tipo».

La organización recuerda que la ley de cadena alimentaria no solo debe recoger una cláusula en los contratos que indique expresamente que el precio pactado entre el productor y el comprador cubra los costes de producción, sino que además deben endurecerse las infracciones y sean consideradas como muy graves aquellas actividades promocionales que induzcan a error sobre el precio o imagen de los productos.