Se han cumplido nueves meses desde que los españoles acudimos a las urnas por primera vez. Dos desde que tuvimos que ir por segunda vez. Y resulta que el debate para la nueva investidura coincide con la fecha fijada para comenzar a debatir la reforma de la PAC y comenzar a afrontar las consecuencias del Brexit.

Y es que Francia tiene prisa por debatir sobre la Política Agraria Común porque sus ganaderos y agricultores están más que alterados y, sobre todo, porque están pasando de atacar camiones españoles a hacerlo contra empresas francesas (desde Lactalis hasta las bodegas que compran vino español y ahora a la distribución). Por eso ha fijado el día 2 de septiembre para reunir a todos los ministros de Agricultura europeos.

Pero ese mismo día, la ministra Isabel García Tejerina debe estar en el Congreso de los Diputados votando sí a Rajoy, porque en esa fecha se procederá a la segunda votación de la candidatura del actual presidente en funciones. Y ya se sabe que tal y como están los números de votos, a la ministra no sólo no le van a dejar ir a debatir la PAC, es que no va a poder ni ir ni ella ni nadie al servicio (con perdón), no sea que se vote en ese momento.

Nueve meses esperando un Gobierno en España y resulta que puede llegar (o no, que aquí nunca se sabe) el día que se quiere empezar a debatir sobre la reforma de la PAC en Europa. Si ya es complicado para la ministra estar nueves meses en funciones sin poder articular las medidas necesarias, más lo será si además no tiene suerte y le coinciden las fechas.