El europarlamentario y dos veces ministro de Agricultura de Italia, Paolo de Castro, ha recibido este viernes 26 la distinción del Instituto de Cuestiones Agrarias y Medioambientales (ICAM) y ASAJA-Sevilla en un acto celebrado en Sevilla, en el que se ha debatido sobre “El futuro de la Agricultura en la Unión Europea”.

La agricultura europea pasa por un periodo intenso de transformaciones y cambios. Mientras que por un lado se ha evidenciado su esencialidad durante la pandemia, por otro, el sector vive en una encrucijada: el nuevo Pacto Verde impulsado por la UE, con orientaciones medioambientales y de lucha contra el cambio climático, condicionará de manera muy importante la agricultura y la ganadería europeas; la nueva reforma de la PAC, con muchas más exigencias medioambientales y con menor presupuesto; la intensidad de la nueva globalización y la ambiciosa línea de actuación seguida en materia agraria por el resto de potencias mundiales.

Tal como ha expuesto Paolo de Castro, la agricultura está siempre en el centro de los debates y a nivel europeo ya no tienen el amplio apoyo con el que contaba en los años 80. Como ha explicado, esta semana se ha votado la reforma de la PAC, “que ha llegado después de tres años de un intenso trabajo que ha sido muy complicado por el continuo ataque al que se somete a la agricultura por parte de la opinión pública:  las nuevas sensibilidades de la sociedad frente al cambio climático, el bienestar animal…Se ve a la agricultura como la causa principal de todo: de la contaminación, de la emisión de CO2, del cáncer producido por la carne, o por la producción de alcohol, que es un veneno,…”, ha lamentado.

“EL ATAQUE A LA AGRICULTURA ES HOY ALGO DIARIO POR PROBLEMAS QUE NO TIENEN NADA QUE VER CON LOS AGRICULTORES”

“El ataque a la agricultura es hoy algo diario por problemas que no tienen nada que ver con los agricultores, porque no se conoce bien su trabajo; se nos acusa de utilizar mucha química, pero los agricultores tienen combatir enfermedades y si no hay química tendrá que haber otras soluciones concretas para que haya una alternativa, y para eso se necesita mucho tiempo y mucha innovación”, ha asegurado.

“La agricultura necesita aliados, desde la propia Comisión de Agricultura del Parlamento Europeo siempre estamos en lucha con la Comisión de Medio Ambiente, es una lucha continua, hemos tenido centenares de manifestaciones contra la PAC y contra nuestro trabajo”, ha afirmado de Castro. “Esta nueva PAC ha sido la más difícil de negociar, pero hemos logrado 387.000 millones de euros hasta 2027 y esto hay que legitimarlo en la opinión pública, hay que pensar cómo conseguir apoyos a favor de la agricultura y hacer un esfuerzo añadido para lograr más apoyo para la PAC”.

Respecto a la nueva PAC, Paolo de Castro destacó su aspecto medioambiental y aseguró que hay que actuar de forma que los ecoesquemas pongan a los agricultores en condiciones de no perder el 25% de ayudas directas, sin burocracia y complicaciones que hagan peligrar la percepción de estas ayudas.

De Castro defendió también que el reto medioambiental del cambio climático se haga desde el respeto a la reciprocidad: “No se pueden exigir unos estándares a los productos europeos y luego permitir que entren en Europa otros productos que no han respetado esos estándares”.

Y finalmente, Paolo de Castro añadió que “es necesario ampliar el consenso, la agricultura necesita aliados”. “No podemos dejar que nos arrinconen, no tenemos que jugar a la defensiva sino al ataque, dando a conocer el importante papel que desempeñan nuestros agricultores en la alimentación y en la gestión del territorio; y para ello necesitamos tiempo, contamos con la innovación y los recursos que nos aporta la nueva PAC, pero para hacerlo necesitamos unas reglas comerciales justas y que nos dejen trabajar”.

Este encuentro de Sevilla ha contado con una primera alineación de lujo en esa nueva alianza en defensa del sector agrario, pues previa a la concesión de la distinción intervinieron también en el encuentro el presidente de la Diputación Provincial de Sevilla, Fernando R. Villalobos; el Secretario General de Agricultura, Ganadería y Alimentación de la Consejería de Agricultura, Pesca y Desarrollo Sostenible de la Junta de Andalucía, Vicente Pérez; el presidente de ICAM, José María Loring; el jefe de ventas de BASF Agro en España, Jesús Delgado y el presidente de ASAJA-Sevilla, Ricardo Serra.

El presidente de la Diputación Provincial de Sevilla, Fernando R. Villalobos, ha puesto de relieve el papel esencial que el agricultor jugó durante la pandemia y aseguró que “los primeros interesados en mantener la sostenibilidad del agro son los agricultores, pero este sector, que es tan esencial, no puede someterse a una reconversión como la que pretende el Pacto Verde; una reconversión de tal calibre no puede hacerse de la noche a la mañana y con un presupuesto menor en cada marco, cuando el bolsillo de los agricultores ya está muy dañado y para ello el Plan Estratégico Nacional de la PAC es el que debe ajustar esa situación”.

A continuación el Secretario General de Agricultura, Ganadería y Alimentación de la Consejería de Agricultura, Pesca y Desarrollo Sostenible de la Junta de Andalucía Vicente Pérez, afirmó que nos encontramos en un escenario importante, con una nueva PAC que se acaba de aprobar esta semana y explicó el trabajo que  desde la Administración se está llevando a cabo para que se siga el modelo de trabajo que se seguía en Andalucía, aunque hay dos asuntos nuevos que resultan preocupantes: la mayor gobernanza que ahora tienen los Estados y la puesta en marcha de los ecoesquemas. Pérez lamentó que la nueva PAC no tenga en cuenta la diversidad agronómica de cada región y afirmó que desde el Gobierno se intenta trabajar frente a los desequilibrios de la cadena alimentaria, la rentabilidad de las explotaciones, para lo que se elaboró un plan estratégico, aunque se mostró optimista y aseguró que “todos juntos y unidos vamos a superar todos los retos que se nos plantean”.

DE CASTRO, UN EUROPEÍSTA CONVENCIDO Y UN POLÍTICO QUERIDO, RESPETADO Y ADMIRADO

En su intervención, el presidente de ICAM, José María Loring, recordó a todos los premiados por ICAM y ASAJA-Sevilla en las anteriores ediciones:  D.Alberto Ballarín Marcial (año 2009);  D.Ramón Tamames Gómez (año 2010); D.Jaime Lamo de Espinosa (año 2011); D.Tomás García Azcárate (año 2012); D.Jaime Loring Miró (+) (año 2013); D. Simon Coveney, ministro de Agricultura de Irlanda (año 2014); D.Miguel Arias Cañete, comisario europeo de Acción por el Clima y la Energía (año 2015), y D.César Lumbreras Luengo, director del Programa Agropopular (año 2017) y respecto al distinguido en esta edición, Paolo de Castro, destacó su amplia y prolífica trayectoria profesional y su notabilísima aportación a la agricultura europea.

En este mismo perfil incidió el presidente del Grupo Editorial Eumedia, Eugenio Occhiliani, en su presentación del galardonado. Occhiliani definió a Paolo de Castro como un europeísta convencido y un político querido, respetado y admirado, incluso por sus adversarios. De su dilatada trayectoria profesional destacó su trabajo como protagonista de la Agenda 2000, como propulsor de la OCM del vino y de la OCM del sector hortofrutícola, o por su papel como voz autorizada de las reformas de la PAC desde 2014 que le han hecho ganar peso como prestigioso agrarista europeo.

Por su parte el jefe de ventas de BASF Agro en España, Jesús Delgado, destacó el compromiso de BASF con los agricultores. Ante los retos que se plantean en la agricultura hoy día, la innovación es clave, y por ello “BASF realiza una gran inversión en innovación para ofrecer soluciones y avanzar en la sostenibilidad ambiental”.

Por último, el presidente de ASAJA-Sevilla, Ricardo Serra, aseguró que “vivimos en un momento convulso, de muchísimos cambios, con una fiebre de lo verde que no siempre es real y todo eso afecta al trabajo del agricultor. Ante esto, es fundamental tomar un poco de distancia, porque ningún viento favorece a quien no sabe dónde va”.

En cualquier caso, el presidente de ASAJA-Sevilla ha puesto el dedo en la llaga al recordar la que pasa por ser la principal demanda del sector: unos precios dignos que cubran los costes para el productor. Por más nuevas leyes que se aprueben la cadena alimentaria no funcionará mientras al agricultor se le sigan pagando 0,15 euros por unas naranjas que se venden unas pocas horas después a más de tres euros en cualquier mercado de Europa.