Las organizaciones agrarias han coincidido en mostrar su indignación por el ataque del Comité Regional de Acción Vitícola a una importadora de Sète (Francia) que guardaba vino español y de otras procedencias -el pasado 3 de agosto- y exigen sanciones para los asaltantes y el Ejecutivo galo. Las OPAs llegan a hablar desde «terrorismo agrario» a exigir Bruselas intervenga de una vez y de forma clara.

En el sector agrario no ocultan su malestar por los ataques que cíclicamente afectan a alimentos españoles, más competitivos -como las frutas o el vino- y algunas fuentes empiezan a abrir ya el debate de un posible «boicot» a los productos franceses.

Unión de Uniones habla de «sanciones penales» a los asaltantes porque teme que los pedidos caigan por el miedo de los importadores

La Unión de Uniones, que informaba del suceso, exige al Gobierno que reclame la inclusión del asunto en el próximo Consejo de Agricultura de la Unión Europea (UE) -en Bratislava (Eslovaquia), los días 13 y 14 de septiembre-, y se discutan sanciones y «medidas contundentes» para erradicar esas conductas delictivas.

Reclama también sanciones penales para los asaltantes, a quienes considera un grupo ultranacionalista y violento que protesta contra las importaciones, provengan de donde provengan.

En declaraciones a Efeagro, el coordinador estatal de La Unión de Uniones, José Manuel de las Heras, afirma que la doble moral del discurso que sustenta a los ataques roza «la indecencia» porque, en el libre mercado europeo, alimentos españoles como leche, quesos o patatas salen perjudicados con frecuencia frente a los galos.

«Pedimos que en el próximo Consejo de Agricultura europeo se ponga encima de la mesa un planteamiento de sanción al Gobierno francés por dejar impunes estos atentados», añade De las Heras, quien teme que los pedidos caigan por el miedo de los importadores.

En su opinión, en el mercado del vino salen beneficiados unos países u otros, pero la balanza global es positiva para Francia, que en muchos casos necesita importar de España para «encabezar» sus vinos de mesa, necesitados de más «color» o «grado».

El precio de venta del vino a granel francés es mucho más alto que el español, según De las Heras, por lo que «deberían ser nuestros viticultores quienes se quejen» y «les animamos a hacerlo, porque España está jugando a ver quién vende el vino más barato del mundo y, en eso, somos los campeones, desgraciadamente».

asaja critica la pasividad gala: «gente armada y encapuchada, algo así nunca se permitiría en España»

«No podemos entender que la Administración francesa consienta este tipo de ataques, gente armada y encapuchada, porque algo así nunca se permitiría en España», ha señalado el responsable de la sectorial del vino de Asaja, Fernando Villena.

TERRORISMO AGRARIO 3«El Gobierno deber hacer una protesta enérgica», ha apuntado Villena, quien advierte de que, si esta situación continúa, debería estudiarse un posible boicot a los productos franceses.

Ha resaltado que la OCM del vino actualmente en vigor retiró todos los mecanismos de regulación que había en el sector, con apoyo de Francia especialmente, por lo que hay «libertad de mercado», la misma que permite que ese país inunde con excedente de leche barata los lineales españoles y derrumbe los precios de los ganaderos.

«Conozco el discurso francés desde hace 30 años. Cuando España no estaba en la UE, protestaban contra el producto italiano, pero hoy lo hacen contra el español», ha recordado Villena, tras desautorizar también a quienes ponen en duda la trazabilidad del alimento.

«El vino español es el más sano y natural de todos los que se producen en la UE»; «tenemos un sol excelente y poca pluviometría», que permiten elaborar en condiciones de competitividad y costes que quizás no tengan en Francia, donde es habitual la adición de azúcar, ha defendido.

COAG ve cree que lo que habría que buscar es a los beneficiados de es comercio en el país vecino

Por su parte, el responsable de vino de COAG, Joaquín Vizcaíno, ha detallado que los distribuidores franceses compran vino a granel de España a menor precio que el francés y lo revenden después «al doble», por lo que habría que buscar a los beneficiados del comercio en el país vecino.

TERRORISMO AGRARIO 4Algo similar ocurre con el aceite que Italia importa desde España y vende con su marchamo con más valor, ha destacado Vizcaíno, por lo que no entiende que se culpe a los productos españoles.

Las diferencias de precios son grandes, ya que el vino común a granel español se paga a unos 3 euros por hectogrado frente al que se hace en Francia, que cotiza a unos 7 euros, más del doble.

Para upa se trata de «terrorismo agrario» y aclara que «si les interesa la libre circulación para unos productos tienen que aceptarla para todos»

La Unión de Pequeños Agricultores y Ganaderos ha condenado el ataque y pide a las autoridades francesas que hagan cumplir «de una vez» la libertad de circulación de productos y queponga fin al «terrorismjo agrario».

El secretario general de UPA en Albacete, Ramón Sáez, ha remarcado que «cuando se exporta mucho producto del que ellos tienen siempre suelen hacer lo mismo, atacar camiones españoles, de fruta o vino».

TERRORISMO AGRARIO 2Sáez ha incidido en que, en los últimos tres años, el sector cooperativo ha aumentado mucho la exportación de vino a Francia -apreciado por su calidad y precio-, que empresas galas reexportan a toda Europa, por lo que no cree que el producto español distorsione su mercado.

«Si alegan que nuestro vino le hace la competencia al francés, es un punto a favor nuestro, pero no son de recibo las formas que utilizan para protestar y que hagan lo que hacen», ha afirmado.

Por otra parte, UPA no olvida que del total importado del exterior procede de Francia el 51,8% de la leche, el 64% de la patata, el 23% de la manzana, el 57% de las grasas y aceites, el 37% del azúcar, el 60% de las semillas de girasol, el 33% del trigo, el 24% del maíz y el 56% de la cebada.

«Si les interesa la libre circulación para unos productos tienen que aceptarla para todos», por eso piden a las autoridades francesas que persigan a los autores de esta clase de actos: «estamos hartos de silencio y pasividad». Igualmente, la organización agraria demanda protección por parte del Magrama: «Que hagan valer el derecho comunitario ante Francia y la UE: es la responsabilidad que contrajeron con el campo español».