El presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, ha mostrado su apoyo y reconocimiento a la tradición vitivinícola de Valdepeñas, una localidad donde se habla del vino “como en ninguna otra”, y se hace además “honrando a sus raíces”.

Durante el acto institucional de las LXV Fiestas de la Vendimia y el Vino de Valdepeñas (Ciudad Real), en el que el presidente ha estado acompañado por el consejero de Agricultura, Medio Ambiente y Desarrollo Rural, Francisco Martínez Arroyo, el alcalde de la localidad, Jesús Martín, y embajador de China en España, Lyu Fan, puesto que la potencia mundial es el país invitado en esta edición, García-Page ha destacado además el impulso y el trabajo de los empresarios y profesionales de vino, asegurando que “el hecho de que le vaya bien al sector del vino aquí, es clave para que le vaya bien a toda Castilla-La Mancha”.

De esta forma, ha señalado que en esta región, donde la tradición vitivinícola de Valdepeñas es un sello y donde se produce la mitad del vino nacional y el 7% de todo el vino del mundo, “hemos roto una barrera”, consiguiendo que los conceptos de calidad y cantidad dejen de estar reñidos. “Hoy todo el mundo se apunta al vino, y en esta tierra el vino es ya parte de nuestra cultura e identidad”, ha añadido.

El presidente ha recordado también su reciente visita a la ciudad china de Chengdu, dentro de una embajada comercial para implementar los lazos de colaboración en materia turística, empresarial y comercial con el país asiático, y ha considerado que el futuro de este planeta “pasa por China por su fuerza y su potencia”.

En este sentido, ha señalado que las relaciones que podemos tener con esta potencia “me llenan de esperanza y oportunidad”, ya que en China “se aprecia el ejemplo y el carácter español, y en España se aprecia la buena relación con el pueblo chino”. Un acercamiento en el que la tradición vitivinícola de Valdepeñas tiene mucho que decir.