Ganaderos y animalistas sostienen una visión diferente sobre la necesidad de mantener la producción ganadera, y mientras unos la consideran esencial para el desarrollo social, otros creen que es prescindible e incluso algunos crean santuarios donde miman a vacas, ovejas o cerdos fuera de la cadena productiva.

Es un asunto que genera controversia entre ganaderos y animalistas fundamentalmente en torno a la ganadería industrial, que es motivo de debate entre ambas partes, cada cual cargada de sus razones para justificar si es necesaria o no.

Los argumentos de ganaderos y animalistas encontrados suelen girar en torno a aspectos medioambientales, de bienestar animal, económicos, nutricionales o de índole ética; Efeagro ha pulsado la opinión de dos organizaciones de productores de vacuno y porcino (Provacuno y Anprogapor) y de dos animalistas (Equalia y ANDA):

PREGUNTA: ¿A favor o en contra de un mundo con producción y consumo de productos ganaderos?

RESPUESTAS:

Provacuno: A favor. Llevar una dieta variada y equilibrada como la dieta mediterránea, en la que está presente la carne, nos ha posicionado en el podio de los países con mayor esperanza de vida del mundo. ¿Abandonarla? Sería un error y su producción cuando somos ejemplo mundial.

Equalia: Es inviable pedir hoy el fin de la ganadería industrial en España, pero sí es cierto que pedir medidas que apoyen el bienestar animal, más acorde a las prácticas de la ganadería extensiva y la reducción del consumo de carne, va en sintonía con lo que demanda cada vez más el consumidor.

Anprogapor: A favor. El desarrollo humano está vinculado a la domesticación de los animales y al uso de sus productos. Hay una realidad demostrada, que se trata de silenciar, sobre la necesidad de alimentarse con proteína animal y los problemas de salud que genera su déficit. Sin ganadería no se sustentaría el medio rural.

ANDA: La producción ganadera es parte ineludible de la actividad humana y como acción económica es una más en la obtención de alimentos dirigidos a la población que no es productora directa. Esta producción ha sido, es y seguirá siendo imprescindible. Eso sí, cada vez más diversificada y adaptada a las sensibilidades sociales.

PREGUNTA: ¿Cómo afecta la ganadería al medio ambiente?

RESPUESTAS:

Equalia: La comunidad científica internacional está de acuerdo en que el sistema agroalimentario actual no es sostenible a largo plazo: tiene un efecto devastador en las emisiones que provocan el efecto invernadero. El consumo excesivo de carne está generando un impacto negativo para la salud humana y el medio ambiente.

Anprogapor: Si se gestiona correctamente, es muy positivo. Es una fuente de nutrientes y materia orgánica necesaria para no agotar los suelos cultivables. Desde el porcino, se apuesta fuerte por la reducción de emisiones: en los últimos 20 años ha bajado el 50 % de las emisiones de gases de efecto invernadero por unidad de producto.

ANDA: La ganadería engloba producciones muy diferentes. Hay unas, las de tipo industrial, con un gran impacto medioambiental y otras -ganadería tradicional- imprescindibles para la sostenibilidad sin la que no se entiende el medio rural. Es indudable que la progresiva intensificación ganadera implica nuevos desafíos medioambientales.

Provacuno: La ganadería, como todas las actividades, emite gases, pero no tanto como algunos dicen. El vacuno emite el 3,7% de esos gases en España pero sus pastos fijan carbono: eso es determinante para combatir la desertificación. Acabar con el vacuno supondría menos biodiversidad, más incendios y más coste medioambiental.

PREGUNTA: Los estándares de bienestar animal en la UE, ¿son suficientes?

RESPUESTAS:

Anprogapor: La UE tiene las mayores exigencias del mundo en bienestar animal: supone un mayor esfuerzo en todos los sentidos para los ganaderos. Se trabaja en iniciativas voluntarias de mejora para poder valorizar el esfuerzo del ganadero. Una normativa estándar es necesaria para evitar distorsión de la competencia.

ANDA: La suficiencia depende de su capacidad de responder a las expectativas sociales. La sensibilidad social no es estática por lo que los estándares deben adaptarse continuamente. En esa adaptación, los estándares deben integrar nuevas percepciones y preocupaciones sociales, como son la sostenibilidad o el desarrollo rural.

Provacuno: A final de 2019, nuestro sector tendrá el referencial de bienestar animal más ambicioso jamás visto. La sociedad debe saber que, si hay alguien interesado en mejorar la calidad de vida de los animales, somos nosotros. Tenemos claro que sin bienestar animal no hay producción, ni sana, ni correcta, ni sensata.

Equalia: En consonancia con la opinión del consumidor, según el último Eurobarómetro, acerca de las actitudes de los europeos hacia el bienestar de los animales, un 93% de los españoles están «más bien de acuerdo» o «totalmente de acuerdo» en que «la UE debería hacer más cosas para promover una mayor conciencia del bienestar de los animales». Se puede hacer más por el bienestar animal.

PREGUNTA: ¿El consumo de productos ganaderos contraviene alguna norma ética o moral?

RESPUESTAS:

ANDA: El consumo de productos ganaderos no contraviene las normas éticas de la sociedad occidental actual, siempre y cuando se encaje en la legislación. Luego existen éticas individuales, respetables, según las cuales este consumo no es moral. Lo importante es permitir a cada uno desarrollarse en la suya sin imposiciones.

Provacuno: Para nada. Es más, limitar el potencial productivo es bastante irresponsable porque conllevaría aumentar el dramático número de personas con hambre e impediría lograr en 2030 el Hambre Cero. Además, qué pasaría con el rural: hablamos de despoblación pero por otro lado se quiere acabar con su medio de vida.

Equalia: En palabras de Laura Alonso, de la OCU: «Contamos con pocas fuentes independientes y de confianza que informen de lo que realmente hacen las empresas, y de si cumplen o no sus compromisos». Equalia muestra esto para que el consumidor decida si la ganadería contraviene algún tipo de ética y qué productos premiar y cuáles no.

Anprogapor: En el caso de productos españoles o de la UE, claramente la respuesta es no porque se ha evolucionado mucho sobre bienestar animal. Lo que no sería ni ético ni moral es optar por productos de fuera de la UE no hayan sido criados ni sacrificados bajo reglas que aseguren el bienestar de esos animales.

(Texto: Juan Javier Ríos / Efeagro)

(Fotos: Archivo)