Ganaderos de bous al carrer han protestado este viernes con una camionada de 40 vehículos desde Godelleta hasta la sede de la Conselleria de Agricultura por el «abandono» de la Generalitat en «un año fatídico» que les ha llevado a «una situación inaguantable», según han denunciado.

En la protesta, apoyada por AVA-ASAJA y La Unió, los camiones han realizado un recorrido circular por los alrededores de la Conselleria, en el complejo administrativo 9 d’Octubre de València, y unos 25 representantes del sector se han concentrado a las puertas de su sede y se ha leído un manifiesto para reclamar ayudas a la Generalitat para mantener las explotaciones, los trabajadores y las reses bravas y los toros de lidia.

El presidente de la Asociación de Ganaderos de Bous al Carrer, Daniel Machancoses, ha lamentado «el abandono» de la Conselleria en «un año fatídico sin ingresos» en el que se han tenido que sacrificar animales que ha llevado a «una situación inaguantable» para los ganaderos.

El presidente de AVA-Asaja, Cristóbal Aguado, ha lanzado críticas a la Conselleria de Agricultura dirigida por Mireia Mollà, de Compromís, «una de las patas del Consell con una ideología radical» en contra de los ganaderos, y ha afirmado que si los socialistas o la oposición gestionaran este departamento, «seguramente las ayudas estarían cobradas y el sector sobreviviría».

Para el secretario general de La Unió, Carles Peris, la Generalitat «no ha habilitado ninguna ayuda» a un sector que está padeciendo «de forma durísima» el impacto negativo de la covid, y es «una injusticia» que se den ayudas al resto de los ganaderos y se excluya «a una ganadería autóctona y que está implantada en pueblos con riesgo de despoblación».

La imposibilidad de hacer frente a los gastos de alimentación y mantenimiento de las explotaciones durante todos estos meses de pandemia, sin ningún tipo de ingresos por bous al carrer y otros festejos, ha obligado a la mayoría de los ganaderos a sacrificar centenares de reses –de raza autóctona– y amenaza con provocar el cierre de muchas de las 133 explotaciones dedicadas a esta actividad cultural de gran arraigo, según denuncian.

En un manifiesto, señalan que las 130 ganaderías de reses bravas, con 9.000 animales reproductores de algo valor genético, mantienen de forma directa a unas 200 familias.

En la Comunitat se realizaban unos 10.000 festejos taurinos que movían unos 300 millones de euros anuales, pero con la pandemia el sector ha sufrido ya unas pérdidas de 6 millones.

Los ganaderos consideran que los políticos los han «engañado» con «promesas vacías» que han sido «falsas», se han «reído» de ellos y «nunca» han tenido intención de escucharles, excluyéndolos de las ayudas y con un «único fin político: que abandonemos nuestras explotaciones y sacrifiquemos a nuestros animales», según recoge el manifiesto.