El ministro de Agricultura francés, Julien Denormandie, ha anunciado, durante una intervención en el Senado, que el cáncer de próstata derivado del uso de pesticidas se considerará en breve como enfermedad profesional, lo que repercutirá directamente en los ganaderos de vacuno y porcino, así como los garicultores de cereales y fruales, que son el colectivo más propenso a sufrir esta enfermedad por su relación más directa con los pesticidas.

Denormandie precisó que este reconocimiento será para quienes utilizan fitosanitarios con fines profesionales, a la vez que destacaba que «estamos en línea con las indicaciones ya dadas por el Presidente de la República sobre un mayor reconocimiento de las enfermedades profesionales y en línea con la política del gobierno sobre estas enfermedades profesionales «.

De esta forma, el ministro sigue la recomendación de la comisión superior de enfermedades profesionales en agricultura (Cosmap) del pasado 12 de octubre. Las condiciones de ese reconocimiento aún no se han definido.

UNA ENFERMEDAD INVALIDANTE QUE AFECTA A GANADEROS,AGRICUTORES E INCLSO A TRABAJADORES DE COOPERATIVAS

Cabe recordar que, a mediados de septiembre, un colectivo francés de apoyo a las víctimas de los pesticidas pidió que el cáncer de próstata se considere enfermedad profesional para los agricultores. Subraya que se trata de una “enfermedad invalidante, cuyos tratamientos son largos y duros, altera considerablemente la vida social y sigue siendo un tabú en el campo”.

Asimismo, recuerda que el Instituto de Salud francés ha identificado un riesgo mayor de sufrir esta enfermedad entre los ganaderos de vacuno y porcino y los productores de cereales y de fruta, aunque también se baraja que se amplíe a los empleados de las cooperativas, por ejemplo, o incluso a los viticultores que están en contacto con plaguicidas.

Por su parte, la Agencia francesa de seguridad alimentaria (Anses) difundió el pasado mes de julio un informe en el que considera que hay “una relación probable entre la exposición a los pesticidas y la aparición de cáncer de próstata”. Además, estimaba que se reúnen los elementos científicos para considerar como profesional esta enfermedad.

En España no se va tan lejos y, como mucho, la lucha se centra en que se reconozca a la tularemia como una enfermedad profesional. Recientemente, un estudio publicado por un grupo de investigadores de la Universidad de Valladolid -Campus de Palencia- en la revista «Frontiers in Veterinary Science» ha concluido que el incremento de la población de topillo campesino en forma de plaga aumenta el riesgo de propagación de la enfermedad de la tularemia en las zonas donde se expande.