Francia va a pedir formalmente a sus socios europeos a finales de septiembre el fin «puro, simple y definitivo» de las negociaciones con Estados Unidos para lograr un acuerdo de inversiones y libre comercio (TTIP), anunció este martes 30 su secretario de Estado del Comercio Exterior, Matthias Fekl.

«Tiene que haber un parón claro, limpio y definitivo», subrayó Fekl en una entrevista a la emisora de radio «RMC» en la que justificó esta posición porque desde el comienzo esas conversaciones transatlánticas se han llevado a cabo «con opacidad» y han generado «mucha desconfianza y miedo».

puntualizó que no es la CE la responsable de la actual deriva, sino que el problema es que EEUU «no da nada o da migajas»

El secretario de Estado francés precisó que la demanda francesa la concretará él mismo en el encuentro de responsables del Comercio Exterior de la Unión Europea (UE) programado a finales de septiembre en Bratislava.

TTIPA su juicio, en la situación actual y con el clima político no es posible que los negociadores de una y otra parte (la Comisión Europea, por la UE) sigan reuniéndose.

De ahí el fin al proceso que reclama Francia, para en el futuro «poder reiniciar las negociaciones sobre nuevas bases con Estados Unidos, bases modernas», en las que no entró, ni tampoco en el plazo que habría que dejar pasar.

Fekl puntualizó que no es la Comisión Europea la responsable de la actual deriva, sino que el problema es que los estadounidenses no dan nada o dan migajas y que «así no se negocia entre aliados». «Las relaciones entre Europa y Estados Unidos -concluyó- no están a la altura. Hay que reanudarlas más tarde sobre nuevas bases».

la ce intenta mantener abierta la negociación DEL TTIP a pesar de que cada vez hay más voces contra ella

La declaración francesa llega dos días después de que, en una entrevista a la prensa, el vicecanciller alemán, el socialdemócrata Sigmar Gabriel, hubiera dado «de facto por fracasado» el proceso de negociación.

TTIP FRANCIA RECHAZO 3Poco después, la canciller, Angela Merkel, hizo saber que todavía veía posible continuar con el proceso de conversaciones, aun admitiendo la «diferencia de opiniones» entre europeos y estadounidenses en asuntos como la protección del medio ambiente y los derechos del consumidor.

Pese a las divergencias en el seno del Gobierno alemán, la Comisión Europea había insistido ayer en que iba a seguir negociando sobre la base del mandato «unánime» que le habían dado los países de la Unión Europea en 2013.