El Gobierno francés va a facilitar y acelerar las autorizaciones para matar lobos en caso de ataques al ganado y aumentar las indemnizaciones por los animales muertos por un animal cuya población en Francia se ha más que duplicado en los últimos cinco años.

Los ministerios de Agricultura y Ecología presentaron este viernes un nuevo plan sobre el lobo para el periodo 2024-2029, en un momento de fuerte presión sobre el Ejecutivo de los agricultores y ganaderos, que piden en particular una simplificación de las reglas a las que están sometidos en su trabajo.

LAS AUTORIZACIONES PARA MATAR A LOS DEPREDADORES CUANDO HAYA ATAQUES AL GANADO SERÁN A CONDICIÓN DE QUE HAYAN PUESTO MEDIDAS DE PROTECCIÓN DE SUS REBAÑOS

En un comunicado, estos dos departamentos anunciaron un decreto que establece un nuevo marco para las operaciones de los llamados «tiros de defensa» contra los lobos, y que ahora va a permitir el uso de cámaras de observación nocturna o la formación de brigadas de dos e incluso tres tiradores.

Sobre todo, se aceleran los procedimientos para dar autorizaciones para matar lobos cuando haya ataques al ganado, a condición de que hayan puesto en marcha medidas de protección de sus rebaños.

En concreto, se otorgarán en un máximo de 48 horas después del ataque, si ya se habían dado autorizaciones anteriormente, y en 72 horas si es un procedimiento nuevo.

Como en el caso de los rebaños bovinos, de caballos o de asnos, se considera que no se pueden proteger, los prefectos (delegados del Gobierno) darán permisos a los ganaderos desde el primer ataque.

Los lobos no se pueden cazar porque son una especie «estrictamente protegida» en toda la Unión Europea, salvo con derogaciones muy limitadas.

En Francia, hay un techo que establece que como máximo se puede matar el 19% de la población total de ejemplares. El pasado año, en virtud de ese procedimiento se acabó con la vida de 207, cuando el tope era de 209.

Un 85% de esas muertes corren a cargo de agentes especializados, mientras que el 15% es por la acción de los ganaderos autorizados a dispararles.

Para este año, el tope se fijará una vez que se haya establecido un censo de lobos en el mes de marzo. En 2023 se había estimado que había 1.104 individuos, frente a los 430 de 2018.

Por lo que respecta a las indemnizaciones por las bajas causadas en los rebaños por los ataques del lobo, se van a incrementar en un 33% para las ovejas y en un 25% para las cabras.

Ante el crecimiento de su población, la Unión Europea está en proceso de revisar el estatuto del lobo, que podría pasar a ser simplemente una especie protegida, lo que en el caso de Francia permitiría dispararles no solo en caso de ataque, sino también como medida de «prevención».