Ha finalizado la campaña de la saca del corcho en la Serranía de Ronda, con una producción algo menor a la del pasado año, debido sobre todo a un otoño y una primavera inusualmente secos., según los datos de ASAJA Málaga.

Aún así, el corcho de esta campaña sigue siendo de muy buena calidad, aunque de calibre ligeramente menor. Esta campaña ha comenzado un poco antes. Se ha tenido en cuenta igualmente las altas temperaturas de finales de junio y principios de julio.

Las principales zonas de producción de la provincia de Málaga están en Cortes de la Frontera, Ronda, en varios municipios de Valle del Genal, como Gaucín, Jubrique, Alpandeire, Farajan, Genalguacil, Algatocín, Benarraba, también en  Jimera de Libar, Montejaque, Benaojan, Monda, Istan y Ojen.

A la comarca de la Serranía de Ronda, pertenecen la mayoría de los municipios de la provincia que poseen superficie de alcornoques, siendo Cortes de la Frontera el municipio con mayor superficie. En la Serranía de Ronda el alcornocal, árbol del cual se extrae el corcho- ocupa unas 16.000 hectáreas.

El alcornoque es un árbol que requiere suelos silíceos, desprovistos de cal, y ambiente mediterráneo húmedo; prefiere las solanas.

Esta campaña viene dada por un otoño y una primavera inusualmente secos, junto con un comienzo de verano con altas temperaturas. Los factores condicionantes para la saca son temperatura y humedad. Eso hace que las cuadrillas deban de afanarse más si cabe en la extracción o la saca. Por la falta de lluvias y la consiguiente falta de humedad.

Los precios de esta campaña están un 15% más bajos que la pasada campaña pero se espera un repunte

En cuanto a las operaciones de venta estas dependen de la zona y de la forma de venta ya sea en el árbol o en la pila, es decir, ya cosechado. El precio de compra en el árbol es menor ya que el comprador tiene que correr con el gasto de la saca.

Los precios de esta campaña están un 15 % más bajos que la pasada campaña, aunque al cierre de esta nota, parece haber un pequeño repunte al alza en los precios.

El Instituto Andaluz del Alcornoque y el Corcho, situado en Alcalá de los Gazules, realiza un servicio gratuito de calas, es decir, una campaña previa al descorche, que consiste en un muestreo estadístico para que, los propietarios de los alcornocales tengan un estudio objetivo de la calidad de su cosecha antes de comenzar esta. El cual, es muy importante de vista a que el propietario pueda estimar el valor de su cosecha para defender su precio de venta.

Uno de los problemas que ya está afectando al sector es la dificultad de encontrar mano de obra para formar las cuadrillas debido a la recuperación del sector de la construcción.

El corcho es la corteza, gruesa y esponjosa del alcornoque; resulta una defensa contra el fuego; el alcornoque es el único árbol que desarrolla esta protección y al que se le puede sacar esa corteza sin causarle daño. La utilización del corcho para útiles domésticos data de muy antiguo. Se sabe que los romanos tapaban las ánforas con el aceite de Hispania con corcho, y que también lo usaban para el calzado. Pero es en el siglo XX cuando se generaliza su comercialización y uso industrial en colmenas, automoción, artesanía, construcción y, sobre todo, en fabricación de tapones. Con el aumento de su valor, el alcornoque dejó de ser un árbol marginal y fue ocupando predios agrarios y siendo cuidado para mejorar su producción; actualmente se siguen regenerando montes de alcornocal y plantando miles de alcornoques en la comarca cada año.

Hoy día el corcho genera un volumen significativo de empleo y riqueza. Primero, los trabajos forestales de mejora del alcornocal ocupan un buen número de jornales locales; hay que desbrozar, entresacar, abrir “vías de saca”, podar y arreglar caminos. En verano se lleva a cabo la saca, pela o descorche; es un trabajo manual, aún no mecanizado; los operarios separan la corcha usando hachas especiales, con habilidad para no causar daño, desde el suelo, entre brezos y helechos, o encaramados a los enormes árboles. Los arrieros sacan la corcha con mulos, en angarillas, hasta los patios donde ya accede el camión. Las cuadrillas suelen acampar en el monte, cerca del tajo, y llevan “aguaores” y cocineros. En algunas zonas la orografía del terreno permite la utilización de medios mecánicos, en este caso tractores para la extracción del corcho.

Desde ASAJA Málaga apuestan por la defensa de este sector que ha jugado y juega actualmente un papel muy muy importante en la economía de nuestros pueblos y en la conservación de nuestros montes además de evitar la aparición y propagación de incendios.

(Fotos: ASAJA Málaga)