La actividad en los olivares de Huelma (Jaén) no cesa en estos calurosos días de julio, cuando los agricultores recogen la cuarta y última cosecha de cebada cervecera del Proyecto Olivo, desarrollado por la cervecera Heineken España con su marca Cruzcampo. Esta investigación, pionera a nivel mundial, fomenta el cultivo de cebada cervecera entre olivos de Jaén con el objetivo de proteger las condiciones hídricas y la biodiversidad natural de la zona, además de impulsar la economía local con nuevas técnicas agrícolas que mejoran la rentabilidad del agricultor.

“Nuestro objetivo es convertirnos en la compañía cervecera más verde y por eso tenemos el foco puesto en el cuidado del agua y la biodiversidad. La crisis del COVID-19 hace que iniciativas como el Proyecto Olivo cobren aún más relevancia, por su capacidad para aportar valor al sector agroalimentario y al entorno andaluz”, explica Mauricio Domínguez-Adame, director de Responsabilidad Social Corporativa de Heineken España. “Ahora más que nunca, nuestra salud depende de la salud del planeta. Por eso hacemos cervezas que le gusten al mundo, ocupándonos de los temas que preocupan a nuestra gente y que contribuyen a su progreso y al cuidado del medioambiente”.

Bajo este compromiso con la sostenibilidad, en 2016 Heineken España puso en marcha el Proyecto Olivo con una inversión inicial de más 150.000 euros. Desarrollado junto al Instituto de Investigación y Formación Agraria y Pesquera (IFAPA) de la Junta de Andalucía, el estudio se realiza en campos de olivar de Jaén, una provincia clave para marcas como Cruzcampo o El Alcázar y que acoge una de las cuatro fábricas de la cervecera en España.

UN COMPROMISO TAN CLARO COMO EL AGUA: HOJA DE RUTA 2030

Las conclusiones de esta investigación para cultivar cebada cervecera entre olivos se conocerán tras la recogida de la última cosecha de aceituna en los primeros meses de 2021. Se estima que el Proyecto Olivo podría aportar al entorno más de 700 millones de litros de agua si se adoptase en el 3% de las más de 60.000 hectáreas de campos de olivar de calle ancha que hay en Andalucía, conviviendo cebada y olivar. Una vez alcanzado el balance hídrico positivo en esta comunidad autónoma, donde Heineken España ya devuelve a la naturaleza más agua de la utilizada para elaborar sus cervezas, estos resultados permitirán dar continuidad al Proyecto Olivo, evaluando la eficiencia en el consumo de agua de los cultivos de cebada y olivar, así como la rentabilidad agronómica y económica de los mismos.

España es el país de mayor estrés hídrico de Europa, y los efectos del cambio climático lo agravan. Ante esta realidad, Heineken España es consciente de que no es suficiente con reducir su consumo de agua, sino que va un paso más allá: se compromete a devolver a la naturaleza el agua que contienen sus cervezas. Y lo hace a través de soluciones basadas en la naturaleza, tales como proyectos ambientales de restauración de humedales y reforestaciones, con los que consigue asimismo mejorar la biodiversidad.

Así, en el marco del programa Water Balancing, la compañía lleva a cabo diferentes proyectos de agua en Sevilla, Jaén y Valencia, que han supuesto la devolución a la naturaleza de más de 1.400 millones de litros de agua. Desde 2015, y gracias al acuerdo con otras instituciones, este tipo de intervenciones se han convertido en ejemplos de éxito de colaboración público-privada en el cuidado medioambiental. Menos CO2 y más H2O.