En las diferentes Juntas de Explotación celebradas por la Confederación Hidrográfica del Guadalquivir en Córdoba, Sevilla, Jaén y Granada para analizar la marcha de la campaña e informar de la previsión de cánones y tarifas del próximo año, la Asociación de Comunidades de Regantes de Andalucía (Feragua) ha venido demandando con insistencia la condonación de cánones y tarifas de riego a todas las zonas regables afectadas por fuertes restricciones en su dotación, situación que sufren todas las explotaciones que toman agua del Sistema de Regulación General de la Cuenca del Guadalquivir.

Ante la condonación de cánones y tarifas, se asegura que «no se trata, en todo caso, de una medida que nos estemos sacando de la manga, sino que hay precedentes cercanos. Así, en los años 2006, 2007 y 2008, con una situación de sequía y dotaciones restrictivas iguales a la de esta campaña, el Gobierno concedió la exención de los cánones y tarifas a los regantes afectados por las restricciones», según señalan en su boletín La voz del regadío andaluz.

En este sentido, hay que recordar el enorme esfuerzo que para el regadío de la Regulación General representa disponer solo de la mitad de agua para regar, y las implicaciones que eso supone: tierras dejadas en barbecho sin sembrar, cambios de planificación hacia cultivos menos demandantes de agua, pero de mucha menor rentabilidad y, en consecuencia de lo anterior, explotaciones al límite de su viabilidad económica. Una situación a la que se suma el desbordante precio de la electricidad y el desgaste financiero que muchas comunidades y regantes están actualmente soportando a causa de sus proyectos de modernización de regadíos y de la apuesta por las energías renovables.

Por estas razones desde Feragua han urgido tanto al organismo de cuenca a que transmita su demanda del regadío al Ministerio de Transición Ecológica y se den los pasos administrativos necesarios para que el Gobierno pueda decretar la referida condonación antes de que los recibos de las nuevas tarifas se pongan al cobro, en otoño próximo, asfixiando aún más la difícil situación económica de muchas explotaciones agrícolas de regadío.