Por una trágica coincidencia fueron abatidas en esa fecha dos osas pardo, dos hembras muertas a tiros en el valle de Bardají (Ribagorza, Huesca) y en el paraje de Ventanilla (Cervera de Pisuerga, Palencia).

En el primero de los casos, miembros de la Patrulla oso del Gobierno de Aragón y del Servicio de Protección de la Naturaleza (Seprona) certificaron este domingo 29 la muerte de la osa Sarousse en el valle de Bardaji en la Comarca de la Ribagorza (Huesca), a consecuencia de un disparo de un cazador. Según ha informado el Departamento de Agricultura, Ganadería y Medio Ambiente, el cazador ha alegado defensa propia.

En el caso de Palencia, los primeros datos de la investigación indican que el cazador disparó al plantígrado de forma “accidental”.

Por su parte, la Real Federación Española de Caza ha lamentado la muerte de las dos osas en Palencia y Huesca este 29 de noviembre. «Dos actos fatídicos y desafortunados que no pueden empañar el trabajo que cazadores y conservacionistas llevan décadas realizando por el futuro del oso», por lo que la RFEC pide una investigación a fondo de ambos casos para esclarecer lo sucedido.

Desde que han ocurrido los hechos, la Federación está analizándolos, recopilando información y esperando la valoración de los Gobiernos de Castilla y León y Aragón, así como del Seprona para determinar las acciones que se van a llevar a cabo.

El presidente federativo, Ignacio Valle, lamenta lo sucedido y asegura que “se va a seguir trabajando junto a la Fundación Oso Pardo en la conservación del oso como llevamos haciéndolo en los últimos 30 años. Hemos trabajado, trabajamos y seguiremos trabajando junto a conservacionistas por el futuro del oso pardo, intensificando aún más nuestra colaboración para evitar que hechos como estos vuelvan a repetirse”.

La actividad cinegética es perfectamente compatible y beneficiosa con la conservación de la Red Natura 2000 y con la conservación del oso pardo como se lleva años demostrando, pero para ello es importante conocer las regulaciones que garantizan esa compatibilidad.

Cabe recordar que la ONG Sea Shepherd llegó a ofrecer una recompensa de 10.000 euros para identificar a la persona responsable de la muerte de un oso pardo muerto a tiros en la localidad francesa de Ariège. en la zona de los Pirineos.