La Junta de Extremadura ha establecido unas «zonas de especial vigilancia» en los pinares de situados a menos de 20 kilómetros de la frontera con Portugal para el control del nematodo del pino (Bursaphelenchus xylophilus) y del insecto transmisor de la enfermedad (Monochamus galloprovincialis).

Estas zonas de especial vigilancia también afectarán a los pinares de todos los términos municipales ubicados en las comarcas cacereñas de Sierra de Gata y Las Hurdes, así como en los situados a menos de 20 kilómetros de cualquier zona demarcada por la presencia del nematodo de la madera del pino.

El nematodo del pino (Bursaphelenchus xylophilus) produce la seca de esta especie arbórea y es una enfermedad causada por un invertebrado microscópico que mide menos de 1,5 milímetros y que está considerado el organismo más peligroso para los pinares a nivel mundial.

El Diario Oficial de Extremadura (DOE) ha publicado este martes 16 una resolución de la Dirección General de Agricultura y Ganadería, por la que se adoptan diversas medidas fitosanitarias de vigilancia del nematodo en determinados términos municipales de la provincia de Cáceres y se establecen medidas de contención de la plaga del insecto vector.

El 17 de febrero de 2012, la Junta de Extremadura declaró contaminada por el nematodo de la madera del pino un ejemplar ubicado en Valverde del Fresno (Cáceres) y se estableció una zona demarcada de 20 kilómetros de radio, en la que se adoptaron diversas medidas fitosanitarias.

El día 6 de agosto de 2015 se originó un incendio en la comarca de Sierra de Gata en el que fueron asoladas algo más de 7.832 hectáreas de monte, gran parte de ellas dentro de la zona demarcada.

La madera quemada fue retirada del monte, pero muchos árboles aparentemente no afectados por el fuego a lo largo del verano-otoño del 2016 comenzaron a mostrar síntomas de decaimiento y se han secado, un proceso que continúa en la actualidad.

Los árboles en decaimiento son un foco de atracción para Monochamus galloprovincialis, vector del nematodo de la madera del pino, y los incendios, por la gran concentración de árboles en decaimiento que se genera en su entorno, son un foco de atracción a larga distancia para ejemplares de Monochamus.

Control de la población del insecto vector hasta que se normalice la muerte de arbolado posterior al incendio de Gata

Asimismo, tras el incendio, en la red de trampeo masivo para Monochamus dispuesta en la zona demarcada de Valverde del Fresno, se ha observado un incremento de capturas de estos insectos del 207% con respecto a 2014, y del 133% con respecto a 2015, «lo que parece garantizar una reducción en el riesgo de dispersión natural mediante este vector», según se destaca en la resolución.

Una vez ejecutado en el área afectada el programa de erradicación y control sin que se hayan detectado nuevos brotes, se ha procedido a declarar erradicado el foco y acordar el levantamiento de la zona demarcada.

No obstante, el Gobierno regional considera necesario que deben establecerse medidas de control de la población del insecto vector hasta que se normalice la muerte de arbolado posterior al incendio de 2015 de Sierra de Gata.

Por su cercanía con Portugal, las masas de pinares de Extremadura más cercanas a la frontera tienen un riesgo muy alto de ser afectadas por el nematodo, debido a la dispersión natural de la enfermedad a través del insecto vector.

Asimismo, para actuar de forma temprana ante una posible reintroducción del nematodo resulta conveniente establecer una zona de especial supervisión y adoptar en ella determinadas medidas fitosanitarias de vigilancia de la enfermedad y contención de las poblaciones del insecto vector.