La Comisión Europea (CE) aprobó este miércoles de manera definitiva el Plan Estratégico nacional en el que España detalla cómo va a aplicar la nueva PAC, que entrará en vigor en enero de 2023. Esta aprobación permitirá al Ministerio a marcar las normas que faciliten que los agriculotre sy ganaderos puedean comenzar a planificar la nueva campaña.

En la reunión de ministros de Agricultura de la Unión Europea del pasado julio, el Ejecutivo comunitario ya confirmó su visto bueno político al plan de España, pero Bruselas necesitaba completar una serie de trámites administrativos antes de la aprobación definitiva que tuvo lugar este miércoles 31. El sector ven´çia recla,mando agilidad en esta aprobación para poder planificar la nueva campaña con tiempo.

Además del plan español, la CE dio luz verde definitiva este miércoles a los documentos de Dinamarca, Finlandia, Francia, Irlanda, Polonia y Portugal. Esos siete países son los primeros de toda la Unión Europea en recibir el visto bueno de la Comisión.

Bruselas precisó en un comunicado que el de este miércoles 31y es «un paso importante para la implementación de la nueva PAC el 1 de enero de 2023» y que la reforma de la Política Agrícola Común está diseñada «para dar forma a la transición hacia un sector agrícola europeo sostenible, resistente y moderno».

Con la nueva PAC, que estará en vigor entre 2023 y 2027, la financiación se distribuirá «de forma más justa» entre las pequeñas y medianas explotaciones agrarias familiares, así como entre los jóvenes agricultores, indicó la CE.

Igualmente, se apoyará a los agricultores para que adopten innovaciones, desde la agricultura de precisión hasta los métodos de producción agroecológica.

«Al apoyar acciones concretas en estas y otras áreas, la nueva PAC puede ser la piedra angular para la seguridad alimentaria y las comunidades agrícolas en la Unión Europea», confió el Ejecutivo comunitario.

En su evaluación, Bruselas ha analizado si cada plan se basa en los diez objetivos de la PAC, que abordan desafíos ambientales, sociales y económicos «compartidos».

Por ello, según la CE, los documentos estratégicos «estarán en línea con la legislación de la UE y deberían contribuir a los objetivos climáticos y medioambientales de la Unión Europea, incluidos los relativos al bienestar animal».