Los planes de la transición verde de Bruselas tendrán «impactos negativos a corto plazo» para la agricultura comunitaria, pero es «crucial» que la Unión Europea (UE) lidere el cambio tecnológico y ambiental ante la crisis climática, según ha afirmado este jueves 4 un representante de la Comisión Europea (CE).

El director de Estrategia de la Dirección General de Agricultura de la CE, Tassos Haniotis, ha defendido las estrategias «De la granja a la mesa» y Biodiversidad, que plantean un refuerzo de las exigencias ambientales para el campo, durante un foro virtual organizado por Euractiv.

Representantes de la CE, el Parlamento Europeo, los agricultores, organizaciones ambientalistas e industria fitosanitaria han debatido sobre el impacto de ambas propuestas, que han provocado rechazo entre agricultores y ganaderos.

Entre los objetivos de estos planes, figuran que un 25% de la superficie agraria de la UE sea ecológica en 2030, que el uso de fertilizantes se reduzca «al menos un 20%» y el de fitosanitarios un 50%.

«Las propuestas tendrán un impacto negativo a corto plazo, pero también habrá impactos negativos si la UE congela los cambios tecnológicos y hacia las buenas prácticas (agrícolas)», ha subrayado Haniotis.

En ese sentido, ha incidido en las mejoras en el uso de tecnología, con ejemplos como el programa europeo Copernicus de observación de la Tierra.

Ha añadido que hay diversidad de soluciones, todas válidas, ya sean la agricultura de precisión o la ecológica.

Además, ha remarcado que en la nueva Política Agrícola Común (PAC) los Gobiernos tendrán margen para delimitar cuáles son las actuaciones ambientales más convenientes.

Por su parte, la asesora sénior de agricultura de la organización ambiental EEB, Bérénice Dupeux, ha recalcado que la UE debería ir aún más allá, en actuaciones como la reducción del impacto ganadero en la agricultura o en una PAC sostenible.

PARA COPA-COGECA, LAS PROPUESTAS DE BRUSELAS EN SU TRANSICIÓN VERDE NO DAN LAS HERRAMIENTAS ADECUADAS Y AUMENTARÁN LOS COSTES DE PRODUCCIÓN

Por el contrario, el secretario general del Comité de Organizaciones Agrarias y Cooperativas comunitarias (Copa-Cogeca), Pekka Pesonen, ha criticado las estrategias.

Pesonen ha manifestado que existe un acuerdo general sobre la conveniencia de respaldar una transición verde hacia una agricultura sostenible, pero que las propuestas de Bruselas no dan las herramientas adecuadas y aumentarán los costes de producción alimentaria.

Además, los productores estarán «más expuestos» frente a la competencia de países terceros y de sus tecnologías, según el Copa-Cogeca.

En el caso concreto de los fertilizantes, por ejemplo, Pesonen ha subrayado que el agricultor no los usa «por gusto».

En ese sentido, ha pedido «igualdad en las reglas del juego», en alusión a los productos que compiten en el mercado; a este respecto, el representante de la CE ha asegurado que los bienes agroalimentarios que circulan en el mercado europeo deben cumplir los mismos estándares que los obtenidos en la UE.

En su intervención, el responsable de investigación integrada de Europa de la empresa fitosanitaria Corteva, Andreas Huber, ha hecho hincapié en que la innovación para esta transición verde es «esencial» y que en el caso de los pesticidas muchos cultivos hortofrutícolas no tienen alternativas, por lo que es importante tener en cuenta la sostenibilidad social y económica.

El eurodiputado y exministro de Agricultura esloveno Franc Bogovic (PPE) ha planteado, además, que las estrategias deberían ir acompañadas de más medidas para ayudar a los jóvenes agricultores.