El ministro de Agricultura, Pesca y Alimentación, Luis Planas, espera que la Comisión Europea apruebe definitivamente la Política Agraria Común (PAC) 2023-2027 este verano. Su aprobación incluirá los cambios aprobados a última hora, como el poder sembrar en barbecho y en la reserva de interés ecológico y la retirada de las ayudasacopladas a las oleaginosas.

Planas ha afirmado este viernes en Córdoba, donde ha visitado el Instituto Maimónides de Investigación Biomédica (Imibic), que «estamos en las últimas conversaciones y contactos con Bruselas».

«No dejaré de subrayar lo que me parece que es un resultado muy positivo para el conjunto de España y para Andalucía, sin duda, para la inmensa clase media de nuestra agricultura y de nuestra ganadería, con unas ayudas para hacer frente a los retos estratégicos que tenemos ante nosotros en el período 2023-2027», ha señalado el ministro en una rueda de prensa posterior a la visita.

El titular de Agricultura ha destacado que también era preciso tener «los grados de flexibilidad requeridos en una situación como la actualidad».

Asimismo, ha asegurado que había solicitado con el apoyo de 16 estados miembro de la Unión Europea, «tanto la flexibilización del barbecho como la rotación de los cultivos, que es un elemento muy importante de cara a aumentar el input productivo».

En esta línea, ha referido que «hace unos meses solicité a la Comisión que la reserva de interés ecológico del 5% pudiera ser sembrada y así lo ha sido, tenemos más cereal y más girasol que ha sido sembrado y cosechado de cara a la próxima campaña».

Sin embargo, no se ha posicionado sobre uno de los cambios aprobados a última hora más polémicos, como es  la retirada de las ayudas acopladas al girasol y la colza. Como se recordará, el Gobierno informó el pasado lunes de que había introducido unos ajustes al Plan Estratégico para la aplicación de la PAC 2023-2027 que incluyen destinar 45 millones de euros para la ayuda básica a la renta de las regiones donde se producen girasol y colza, así como más de 27,5 millones al olivar con dificultades. Una decisión que ha provocado el enfado y las críticas de todo el sector.