El ministro español de Agricultura, Luis Planas, defendió este lunes que las importaciones de productos agrícolas y ganaderos que llegan a la Unión Europea (UE) desde terceros países cumplan los mismos estándares de calidad y seguridad que deben seguir los trabajadores del sector primario dentro del club comunitario. Pese al respaldo inicial, la aprobación de esta exigencia se hará esperar, ya que aunque la Comisión está preparando un informe sobre la viabilidad legal de exigir los estándares sanitarios y medioambientales, habrá que esperar a que se publique el documento en junio.

El político también pidió que no se amplíen las concesiones en la importación de cítricos en la revisión de los acuerdos comerciales e instó a la Comisión Europea (CE) a actuar para eliminar de manera definitiva los aranceles estadounidenses sobre la aceituna negra española.

“Si un producto se introduce en la Unión Europea, se importa, debe serlo en las mismas condiciones que aquello que hemos impuesto en la producción a nuestros agricultores y ganaderos», declaró Planas a su llegada a la reunión de ministros de Agricultura de la UE celebrada este lunes en Bruselas.

La conocida como política de reciprocidad, o cláusula espejo, es una de las prioridades de la presidencia francesa de la Unión Europea, que se prolongará desde enero hasta finales de junio.

De hecho, el ministro galo, Julien Denormandie, afirmó a su llegada que “ninguno de los ciudadanos europeos puede entender que importemos productos no hechos con las mismas reglas de producción” que en el club comunitario.

EL INFORME DE LA CE PARA EXIGIR LOS MISMOS ESTÁNDARES SANITARIOS Y MEDIAOMBIENTALES DE LA UE NO LLEGARÁ HASTA JUNIO

Con esa reciprocidad se busca poner en relación las políticas agrarias, comerciales y medioambientales.

La Comisión está preparando un informe sobre la viabilidad legal de exigir los estándares sanitarios y medioambientales de la UE, incluidos los de bienestar animal y los relativos a los procesos y métodos de producción, a las importaciones agrícolas y agroalimentarias procedentes de terceros países. Se espera publicar el documento en junio.

El objetivo es garantizar que se respetan las normas de la Organización Mundial del Comercio (OMC) al exigir respetar esos estándares.

“Los productos alimenticios europeos son los mejores del mundo y eso es una baza muy importante”, aseguró el comisario europeo de Agricultura, Janusz Wojciechowski, durante la rueda de prensa posterior al encuentro.

Añadió que los altos estándares comunitarios son “una ventaja”, y llamó a “convencer” a los socios comerciales de la UE de que “merece la pena apostarlo todo por la calidad de la comida”.

Por su parte, Denormandie afirmó que la reciprocidad de las normas es necesaria para lograr la “transición agroecológica” y también para “asegurar la seguridad alimentaria” de los Estados miembros.

“Cuando nuestros productores hacen frente a la competencia de otros productores que no respetan las normas de producción europeas es la propia sostenibilidad de nuestros propios productores la que se cuestiona”, detalló, y apuntó que ningún país expresó hoy que la reciprocidad “no sea una buena idea”.