El secretario de Estado para la UE, Fernando Sampedro, ha considerado que los recortes propuestos por Irlanda, como presidencia rotatoria del Consejo de la UE, para el presupuesto comunitario de 2028 a 2034 «no son ni deseables ni aceptables para afrontar el nivel de ambición que Europa necesita para los próximos años» y que tendrían un impacto directo en los fondos destinados a la agricultura.
«España tiene una posición muy crítica», dijo a su llegada al consejo de Asuntos Generales en Luxemburgo dónde los ministros de los Veintisiete debatirán por primera vez el nuevo borrador de negociación presentado por Irlanda el sábado, que prevé un recorte del 8% con respecto a la propuesta inicial de la Comisión Europea.
La nueva versión de las cuentas, que ha sido criticada por la propia Comisión Europea, establece el monto total en 1,62 billones, frente a los 1,76 billones (en precios constantes de 2025) que propuso Bruselas, por lo que el recorte total se sitúa en 141.056 millones de euros, con los apartados de competitividad y seguridad como principales afectados. En materia agrícola le podría afectar más levemente, pero implicaría el recorte inicial que se ya se viene planteando para la futura PAC.
Sampedro dijo que España «defiende que hay que ir más lejos» y recordó que al país le parecía incluso «insuficiente» la propuesta inicial del Ejecutivo comunitario y ha abogado por que el próximo MFP represente un 2% de la renta nacional bruta de la UE, muy lejos del 1,02% al que equivale la propuesta irlandesa.
Ese volumen es necesario, añadió, para abordar los desafíos a los que se enfrenta la unión Europea, tanto en materia de seguridad y defensa como de competitividad, transición ecológica, digital y social, pero al mismo tiempo para defender la política de cohesión, agrícola, de pesca o los intereses de las regiones, incluidas las ultraperiféricas.
«JUNTOS SUMAMOS EL 58% DE LAS CONTRIBUCIONES NACIONALES AL PRESUPUESTO EUROPEO. Y JUNTOS HEMOS DICHO QUE ESTE NO ES EL MOMENTO DE REBAJAR LAS AMBICIONES DE LA UE”
«Por eso vamos a seguir defendiendo con ahínco y con determinación un presupuesto ambicioso, a la altura de los desafíos que a los que se enfrenta la UE», dijo Sampedro, quien ayer dirigió una reunión entre los ministros de los países que forman el llamado grupo de Amigos de la Cohesión.
En la misma participaron los otros 16 miembros (Bulgaria, Chipre, Chequia, Estonia, Grecia, Croacia, Italia, Letonia, Lituania, Hungría, Malta, Polonia, Portugal, Rumanía, Eslovenia y Eslovaquia), así como Francia, que no se ha sumado oficialmente a este grupo, con el fin de coordinarse de cara a las negociaciones.
«Juntos sumamos el 58 % de las contribuciones nacionales al presupuesto europeo. Y juntos hemos dicho que este no es el momento de rebajar las ambiciones de la Unión Europea. Creemos que la propuesta de la presidencia chipriota debe seguir siendo la base para las discusiones», dijo Sampedro.
La propuesta planteada por Nicosia en junio sugería un recorte del 2 % con respecto a la de la Comisión, pero no generó consenso entre los Veintisiete.
Durante el encuentro, los dieciocho países lamentaron que los recortes «corren el riesgo de socavar la capacidad de la Unión para cumplir sus prioridades y preservar su credibilidad».
Asimismo, destacaron la necesidad de debatir nuevos recursos propios para financiar el MFP que sean «genuinos, justos, simples y no regresivos», así como de explorar opciones para crear margen fiscal adicional, «entre ellas un reembolso más gradual de (la deuda del fondo) NextGeneration EU» e «instrumentos europeos de deuda limitados» en forma de préstamos para prioridades específicas.




