Uno de los temas tratados en el Consejo de Ministros Consejo de Ministros de Agricultura de la Unión Europea, al que ha asistido el secretario general de Agricultura y Alimentación, Fernando Miranda, ha sido el estado del sector apícola europeo, con una situación de mercado comprometida debido a una problemática multifactorial, donde España respaldó aumentar el presupuesto destinado al control de enfermedades, que se traduce en un descenso de la producción sin que esto revierta en una recuperación de precios.

Por ello desde la posición española se apoya la propuesta de aumentar el presupuesto destinado al control de enfermedades, así como la intensificación de la vigilancia y control de las poblaciones de abejas para identificar las principales causas que afectan al despoblamiento y la aplicación de medidas preventivas. También se apuesta por el apoyo a la investigación para la formulación de nuevos medicamentos y tratamientos  para el control  de las principales enfermedades.

Igualmente se aboga por la búsqueda de una mejora a través de medidas como la realización de un estudio comunitario para  ampliar la  información sobre las causas de la reducción de la cabaña apícola; una mayor flexibilidad de trasvases de las asignaciones financieras entre grupos de intervenciones de los planes estratégicos nacionales; y el impulso de iniciativas que favorezcan el lanzamiento de campañas de promoción, tanto en el mercado comunitario como en terceros países.

Junto con esas propuestas, se ha planteado avanzar en la mejora de la apicultura como actividad comercial y económica, en particular mejorando el conocimiento y reconocimiento de los productos apícolas europeos y la mejora del marco legal que establece el etiquetado de origen de la miel, mediante una mejor identificación de los orígenes de las mezclas de mieles.

Clara Aguilera insta a la Comisión a que modifique la legislación europea sobre el etiquetado de la miel

Por su parte, a eurodiputada socialista Clara Aguilera, miembro de la Comisión de Agricultura en el Parlamento Europeo, ha interpelado a la Comisión Europea para que revise las normas del etiquetado de la miel en los casos en los que procede de distintos lugares. La actual legislación europea, la Directiva 2001/110/CE, establece que, cuando se trata de mieles mezcladas procedentes de distintos orígenes, se puede etiquetar como mención del origen: «mezcla de mieles de la UE» o «mezcla de mieles no procedentes de la UE» o una combinación de ambas.

En una pregunta escrita al Ejecutivo comunitario, Aguilera señala que con este sistema «no se obliga a indicar el país o países de origen en los que ha sido recolectada ni el porcentaje en peso que cada país representa en la mezcla final». De este modo, la norma desinforma al consumidor, «para el que es imposible saber si el 99% de la miel procede de un tercer país, ni de qué país se trata». Además, «priva al sector apícola europeo del valor añadido que aporta la calidad de la miel producida en la UE frente a la procedente de terceros países». Así, tanto consumidores como productores quedan indefensos ante posibles fraudes.

En el texto, la eurodiputada pone de relieve que varios Estados miembros están intentando superar estas deficiencias mediante legislación nacional «y todos ellos han topado con el rechazo de la Comisión» por la disconformidad con la Directiva 2001/110/CE.