Cuando todo el sector está mirando con preocupación los casos de gripe aviar o de peste porcina, España ha notificado un caso de encefalopatía espongiforme bovina (EEB) -conocido como «mal de las vacas locas»- en una granja de Viniegra de Arriba (La Rioja), de la cepa atípica H (no clásica) que, según los expertos, no tiene relevancia para la salud pública.

La Organización Mundial de Sanidad Animal (OIE) ha emitido un informe en el que detalla que el animal infectado era una vaca, de raza conjunto mestizo, nacida el 20 de abril de 2003.

Las muestras llegaron al Laboratorio Central de Veterinaria de Algete (Madrid) el pasado 22 de diciembre, donde un días después se confirmó que se trataba de un caso de EEB atípica (tipo H).

La muestra se tomó en el marco del programa nacional de vigilancia de las EETs (muestreo de animales muertos o no sacrificados para el consumo humano de más de 48 meses de edad).

La OIE da por resuelto este foco, cuya fuente u origen de la infección considera desconocido o no concluyente.

Los expertos en sanidad animal han recordado en anteriores ocasiones que esta cepa no tiene relación con los sistemas convencionales de transmisión y contagio de la EEB clásica (a través de la alimentación).

La última vez que España notificó un caso similar fue en 2019. En aquella ocasión, fue en una finca de El Piñero (Zamora) y también fue de la cepa atípica tipo H. En esa ocasión, la notificación de la Organización Mundial de Sanidad Animal (OIE) detallaba que el 25 de enero el Laboratorio Central de Veterinaria de Algete recibió una muestra de tejido nervioso sospechosa de EEB desde el laboratorio regional acreditado de Sanidad animal de Villaquilambre (León), tras haber obtenido resultado positivo al test rápido al que fue sometido.