España abandona en parte la sequía: Así, la cuenca hidrográfica del Segura tiene un 33,5% de agua embalsada, y es una de las seis con cifras por debajo de la media de sus reservas, junto con Guadalquivir (23,6%), Guadiana (31,5%), Guadalete-Barbate (28,3%), Cuenca Mediterránea Andaluza (37,4%) e internas de Cataluña (32 %).

La de Tinto, Odiel y Piedras es la que más (83,8%), seguida del Cantábrico Oriental (71,2%).

La cuenca del Tajo, de la que depende el trasvase al río Segura, ha aumentado sus caudales y a día de hoy se sitúa al 57,7% de su capacidad con 6.387 hectómetros cúbicos, casi 1.500 hm3 más que el año pasado y unos 1.300 hm3 por encima de la década.

«LAS LLUVIAS DE LOS PRIMEROS DÍAS DE DICIEMBRE HAN ALIVIADO EN PARTE, NO TOTALMENTE, LA SITUACIÓN»

España abandona «en parte» la sequía meteorológica que arrastraba desde enero, tras las intensas lluvias de los últimos días y que han elevado el agua embalsada hasta el 42% de su capacidad, porcentaje casi idéntico al del año pasado (42,3%), y 4 puntos por debajo de la media del quinquenio (46,7%).

Al acabar noviembre, el país estaba a punto de entrar en sequía socio-económica (3 años consecutivos de precipitaciones escasas, lo que implica una sequía de larga duración), pero «las lluvias de los primeros días de diciembre han aliviado en parte, no totalmente, la situación», ha explicado a EFE, Rubén Del Campo, portavoz de Agencia Estatal de Meteorología (Aemet).

Para dar cuenta de la escasez de lluvias, Del Campo ha señalado que desde el 1 de diciembre de 2021 al 30 de noviembre de 2022 ha llovido en el conjunto de España 160 litros por metro cuadrado menos de lo normal.

Por el contrario, solo en los primeros 19 días de diciembre han caído en todo el país 93 litros, cuando lo normal para un diciembre completo son 88 litros, ha observado el portavoz, quien hace hincapié en que la lluvia ha empezado «fuerte», pero «tiene que llover aún mucho y durante buena parte del invierno y la primavera para paliar del todo la sequía».

Según datos de Aemet, entre el 7 y el 13 de diciembre las lluvias se distribuyeron por todo el territorio, con más de 100 litros recogidos en amplias áreas de la mitad oriental y del centro de la Península, así como en la mitad norte de Extremadura, la provincia de Cuenca, puntos del sistema Central y áreas de Andalucía.

Se acumularon más de 200 litros por metro cuadrado en la provincia de Cáceres y en la sierra de Gredos y, puntualmente, hasta 300 litros en la sierra de Grazalema (Cádiz).

En este punto, Del Campo ha destacado, que las precipitaciones en diciembre provocadas por la borrasca Efraín se incrementaron por la presencia de un río atmosférico de gran recorrido -entre el golfo de México y la Península-, el cuál aportó mayor humedad a la masa de aire marítima tropical que afectó a la Península esos días.

No solo la sequía se ha mitigado; las copiosas lluvias han propiciado además un aumento del agua en los embalses de más de 3.500 hm3 solo esta semana, lo que se traduce en que, a día de hoy, la reserva hídrica está al 42 % de su capacidad total, porcentaje casi idéntico al del año pasado(42,3%) y apenas 4 puntos menos que la media del quinquenio (46,7%).

Sin embargo, las acumulaciones siguen lejos de alcanzar la media del decenio (52,9 %), según datos facilitados por el Ministerio de Transición Ecológica, que también destacan que por comunidades autónomas Galicia encabeza la lista con más agua embalsada (61,4 %) seguida de Asturias (59,2%) y de la Comunidad de Madrid (58,4%).

Por el contrario, la Región de Murcia (25 %), Cantabria (27,3%)y Andalucía (28,3%) son las autonomías que menos agua acaparan.