El Coordinador Estatal de Unión de Uniones, Jose Manuel de las Heras Cabañas, no oculta su preocupación porque pese al final del estado de alarma en el sector «ya lo estamos pasando muy mal». También le preocupa el posible recorte de la PAC aboga por un reparto más justo basado en la figura del agricultor genuino y abre la puerta a que se ponga fin a los pagos a partir de determinada edad, ya que cree que «70 años es una edad que más que suficiente para que la gente se dedique a vivir».

Sobre la polémica sobre la Ley de la Cadena y el pago de un precio basado en los costes defiende esta propuesta, aunque «con la letra pequeña que tenga que haber para marcar alguna excepción», pero deja claro que  «ahora mismo las cartas están marcadas, no hay libertad de mercado. Hay una posición dominante por parte de dos que controlan y hacen y deshacen». Por último insiste en que confía que Planas cumpla su promesa en el Senado «y que para en diciembre haya una nueva ley que permita unas nuevas elecciones agrarias».

P.- La sociedad española entra en el final del estado de alarma, pero ¿el campo ha puesto fin a su particular estado de alarma?

R.- El campo, durante todo este tiempo, no ha pasado el estado de alarma como lo ha pasado el común de los mortales. Sin embargo ahora lo está mucho más porque, sorprendentemente, muchos productos que siguen teniendo el mismo consumo que antes (frutas y hortalizas, carnes, cereales…) al consumidor le han subido y al productor le han bajado.

Estamos en un estado de alarma que esperamos que pase rápido porque, si no, lo vamos a pasar muy mal. De hecho, ya lo estamos pasando muy mal.

P.- Se habla de nuevas movilizaciones, pero Unión de Uniones va casi siempre por libre. ¿Porque tiene propios intereses o porque no les quieren a ustedes el resto de las OPAs?

R.- No tiene sentido que cuando, más o menos, hay una coincidencia en las peticiones, se vaya por separado.  Nosotros siempre hemos abogado por la unidad de acción. Hay una reivindicación que nosotros llevamos que es la democracia en el campo. El resto de las organizaciones no la quieren porque dicen ser las más representativas, con la representación que tuvieron el año 2002, y se niegan a que haya una democracia real en el campo, por lo tanto no nos admiten en esas movilizaciones. Pero es igual, si no nos admiten, cuando vemos que hay motivo, las hacemos de igual modo.

Actualmente, si nada cambia, va a tener que volver a haberlas porque la situación es, como te he comentado antes, alarmante. Si no nos dejan ir con las otras OPAS, pues desde Unión de Uniones tendremos que ir solos. Además, quiero recordar que nuestras movilizaciones, que estaban anunciadas, una gran manifestación que teníamos convocada en Madrid y otras en Castilla y León y en otros sitios, no se pudieron hacer. Nosotros mismos renunciamos ante el estado de avance de la pandemia, por lo tanto, eso queda pendiente y no ha cambiado nada para que no se retomen.

“ESPERAMOS QUE PLANAS CUMPLA LO PROMETIDO Y HAYA ELECCIONES AGRARIAS EN DICIEMBRE”

P.- ¿Cree que Planas convocará elecciones al campo?

R.- El otro día en el Senado Planas dijo que no le gusta la ley de 2014, que quiere hacer una nueva y que, como mucho, en diciembre debería estar hecha. Esperemos desde Unión de Uniones que no lo esté diciendo para no cumplirlo, una vez más. Desde luego, nosotros creemos que es imprescindible y el ministro así se ha comprometido; a poner encima de la mesa la ley del 14 u otra fórmula para medir la representatividad. Porque es una vergüenza que los que se llaman más representativos lo sean con los resultados de las elecciones de 2002.

Esto hay que decirlo alto y claro porque hay mucha gente que no lo sabe. Esta es la realidad y, encima, se permiten la chulería de negar que haya un sistema de medir la representatividad. Nosotros vamos a seguir insistiendo. El ministro Planas dijo que lo iba a hacer y esperamos que así sea, porque hasta ahora todos los ministros lo han dicho, pero no lo han cumplido. Nosotros no vamos a parar de insistir en algo que creemos que es de justicia que se haga.

P.- La falta de unidad en el sector se empieza a ver con la reforma de la Ley de la Cadena Alimentaria. ¿Se debe establecer un precio mínimo sobre los costes o es un error que afectará al sector?

R.- Creo, sinceramente, que el tema es delicado, pero lógicamente hay que tener referencias de costes para marcar precios mínimos, con la letra pequeña que tenga que haber para marcar alguna excepción y demás, pero no se tiene en pie que el agricultor siempre tenga el precio que la distribución o la agroindustria quiera. Consideramos que lo que hay que hacer es definir muy claro lo que es posición de dominio para que no aludan a que no se puede marcar precios porque hay libertad de mercado.

Ahora mismo las cartas están marcadas, no hay libertad de mercado. Hay una posición dominante por parte de dos que controlan y hacen y deshacen. Esto tiene que cambiar y la ley de cadena tiene que cambiar en los tres aspectos: sistemas para medir lo que es un precio mínimo al agricultor, controlar la venta a pérdidas y definir lo que es posición de dominio. Me gustaría recordar que Aznar, que yo creo, si no estoy equivocado, no es una persona bolivariana – como les gusta decir a cierta gente de ciertos grupos –, puso un porcentaje a las eléctricas cuando gobernaba. El dominio que hay aquí entre dos cadenas, es insoportable, hacen y deshacen a su antojo y al son de ellas, baila el resto.

P.- Europa amenaza con rebajar un 9% la PAC. ¿No ha servido de nada la vital labor de agricultores y ganaderos durante la pandemia o es que Europa sigue sin entender el papel del campo?

R.- Europa sigue sin entender el papel del campo y prueba de ello es que la mayoría de las políticas que dicta son para utilizar el campo para fomentar el nicho que tiene el gran mercado de Europa con otros sectores industriales y así no se deteriore en el mercado mundial. Es de decir, se sigue utilizando el campo como moneda de cambio, de forma descarada además. No se entiende que con las exigencias medioambientales que nos quieren imponer,-  los costes van a aumentar sí o sí -, no se den facilidades para poder hacer una agricultura dinámica.

Creo que Europa no debería recortar nada, al contrario, debería aumentar el presupuesto y eso sí, exigir a los EEMM, no decir que lo hagan como quieran, – ya se ha dicho desde la UE – sino exigir que el dinero se reparta mejor. Hay modos de repartirlo para favorecer a aquel que no tiene más que la tierra para producir y esto, que es tarea de los EEMM, se tiene que empezar a dar. No puede ser que encima que el dinero es menos, se reparta mal.

PAGOS PAC: “70 AÑOS ES UNA EDAD QUE MÁS QUE SUFICIENTE PARA QUE LA GENTE SE DEDIQUE A VIVIR

P.- En Francia ya están poniendo la tirita antes que la herida y plantean que los mayores de 70 no cobren la PAC, ¿comparte esta posibilidad? ¿Qué medidas implementaría para un mejor reparto de los fondos?

R.- Francia, en este sentido, siempre ha ido por delante de nosotros. Tanto Francia como Alemania siempre suelen repartir el dinero mejor que nosotros y que otros países de la Unión Europea. Yo creo que el dinero que viene de Europa y que aportan al presupuesto comunitario todos los Estados Miembros, tiene que impulsar a que el campo se rejuvenezca y 70 años es una edad que más que suficiente para que la gente se dedique a vivir.

Como Unión de Uniones, hemos definido muy bien la figura del agricultor genuino. Además, en Castilla y León se aprobó el otro día, – no sé si lo defenderán en la conferencia sectorial -, pero todas las OPAS de Castilla y León aprobaron, como proponíamos, que el agricultor genuino fuese el que obtiene de la actividad agraria, como mínimo, el 25 % de su renta. Esta es una meta que Unión de Uniones se ha marcado como principio, así como que a aquellos que cobran 1250 € tampoco se les toque, no influiría mucho cuantitativamente al presupuesto.  Esta es una definición clara que los EEMM deberían tener en cuenta y, si esto fuera así, entendemos que se repartiría muchísimo mejor el dinero y no se notaría tanto si se produce la merma del presupuesto político agrario.

P.- No solo de PAC vive Europa. Y ahí están proyectos como de la Granja a la Mesa, con muchas exigencias poco dinero y un gran ataque al sector cárnico…

R.- Está bien que se abra este debate, que se impulsen estas medidas, pero no van a tener de inmediato el efecto deseado. Por lo tanto, para que sea eficaz, se debe contar con muchos elementos que están operando en el mercado. El hacer una política para concienciar a la gente, el hacer circuitos cortos y que vayan los alimentos eliminando parte de la cadena. directamente, como el nombre indica, del campo a la mesa conlleva un cambio de la política radical que podría ser bueno, pero hay que hacer muchas cosas y tiene que haber mucho diálogo entre todas las partes que operan para que sea una realidad.

Creo que, a veces se hacen frases grandilocuentes como esta (de la granja a la mesa) y a la vez hablan de que hay que ser muy competitivo. Para que esto sea una realidad habría que hacer políticas a nivel comunitario para utilizar principios que aún siguen vivos, como es el de preferencia comunitaria, como el de reciprocidad…

Al final ciertas estrategias pueden encarecer un poco el producto y la realidad es que la gente, cuando va al lineal, no mira si va de la granja a la mesa o cómo está hecho y va solo a mirar lo que le vale más barato. Hay que hacer una política de diferenciación de los productos para que se sepa quién los ha producido y con qué los ha producido.

Me sorprendía el otro día, y lo sacamos en nota de prensa, con que Brasil no quisiese ciruelas de España porque no están tratadas con bromuro de metilo. El bromuro de metilo, queremos recordar, desde la UE se prohibió hace ya unos años porque es altamente tóxico. Aquí se nos inundan los lineales con productos que permite el CODEX a nivel mundial pero que en la Unión Europea están prohibidos. Utilizar el principio de reciprocidad es una cosa que deberían hacer desde la UE para facilitar y destacar la calidad de nuestras producciones.

Hay que hacer una campaña para poner en valor la producción europea. Y aquí viene otra vez el juego que tiene que ver con una pregunta que anteriormente me hacías, la UE juega con la agricultura muchas veces para otro tipo de políticas, objeto de mercado.  Un ejemplo claro de esto es a los agricultores se les ha penalizado con aranceles por haber permitido desde la UE que los EEMM dieran ayudas para el proyecto de Airbus. Y en lugar de penalizar a industrias relacionadas con este sector, han penalizado al nuestro, poniendo aranceles a productos agrícolas cuando nosotros ni nos lo hemos comido ni bebido.

En este sentido, lo que quiero decir, es que nosotros apoyamos este proyecto triunfe, pero para que triunfe hay que darle muchas medidas de realismo que ahora mismo no están nada más que en el papel para que quede bonito.

Sobre el sector cárnico, siempre ha habido mucha pelea, ahora están teniendo mucho espacio los grupos animalistas,…Tiene que seguir habiendo carne, cereales, leche, cereales para hacer pan, etc. tiene que haber de todo y producirlo siempre con más respeto hacia el medio ambiente y a todos los productos que entren de fuera exigirles lo mismo. Hay que seguir potenciando los sectores ganaderos porque es así. Si hiciéramos otro tipo de planteamientos, también los vegetales son seres vivos, no hay que negar que cuando se corta una planta también sangra…pero yo creo que, en fin, es un debate filosófico muy fuerte, no me quiero meter en camisa de once varas,… La alimentación humana tiene que seguir incluyendo la ingesta de carne.