Lza lucha contra los megaparques fotovoltaicos sigue muy latente muchas zonas de España. En los distintos proyectos de instalación de huertos solares en Toledo está generando controversia en los municipios afectados del norte de la provincia, especialmente en Méntrida, localidad donde se planea destinar a parque fotovoltaico una superficie de 2.000 hectáreas, casi la mitad del término municipal.

ASAJA Toledo defiende, en primer lugar, la libertad de los agricultores de hacer con su propiedad privada, en este caso sus tierras, lo que crean que puede resultarles más beneficioso y considera tan legítima la postura del que vende o alquila sus fincas, buscando una rentabilidad que, desgraciadamente, no obtiene con la agricultura, como la del agricultor o ganadero que quiere mantener el uso agrario.

La organización agraria no está en contra de la producción de energía a partir de fuentes renovables para avanzar en los objetivos de desarrollo sostenible, «pero no de cualquier forma ni a cualquier precio».

Desde la organizacion agraria, y ante este tipod e proyectos que van a ocupar casi mitad del término municipal, cosnideran que es necesaria una regulación que controle este tipo de proyectos que, «en algunos casos, suponen “plantar” miles de hectáreas de nuestro campo de material industrial sustituyendo no solo al cereal sino también a leñosos como viñas y olivo, poniendo en riesgo la viabilidad de un sector como el agrícola, esencial y clave en el medio rural para generar riqueza y fijar población, y dejando a los jóvenes agricultores sin tierras de arriendo».

Por otro lado, desde ASAJA Toledo se resaltan las contradicciones en las que caen las distintas Administraciones implicadas, en especial la Consejería de Desarrollo Sostenible que, en aras de obtener una energía limpia, no parecen calibrar el impacto visual, paisajístico y la destrucción de biodiversidad que puede suponer la falta de una planificación adecuada.