España se ha consolidado como el principal exportador mundial de vino en volumen, pero tiene en el debe la tarea de revalorizar sus ventas al exterior para acercarse a la mayor facturación que obtienen los otros dos grandes proveedores, Francia e Italia, líderes en las ventas internacionales en valor.

Es la gran «asignatura pendiente» del sector vitivinícola español, señala a Efeagro el director general de la Federación Española del Vino (FEV), José Luis Benítez, un problema histórico que responde a una diversidad de causas, de imagen, experiencia y bajos precios de venta.

Según los últimos datos del Observatorio Español del Mercado del Vino (OEMV), con el resultado interanual a septiembre de 2021, España lidera el crecimiento global de las exportaciones en volumen con 2.342,7 millones de litros, por delante de Italia y Francia, con 2.188 y 1.466 millones de litros, respectivamente.

Sin embargo, el valor de los envíos españoles en el periodo (2.891 millones de euros) está muy por detrás del de estos dos países europeos, con Francia exportando por valor de 10.819 millones de euros e Italia por 7.001 millones de euros.

Los diferentes actores implicados trabajan para revertir esta situación y conseguir más dinero por cada litro que se vende, algo que generaría «muchísimo mayor bienestar y riqueza» para el conjunto de sector», comenta a Efeagro el director general del OEMV, Rafael del Rey.

EL VINO A GRANEL, DEMASIADO BARATO

El tipo de vino que mejor ilustra esta situación es el granel (recipientes de más de 10 litros): las ventas de España suponen el 36% de todo el granel exportado en el mundo, pero lo hacen a un precio medio de apenas 37 céntimos por litro, muy inferior al resto de los proveedores.

En comparación, países como Australia venden a 89 céntimos y otros como Italia lo hacen a 71 céntimos.

«Tenemos un porcentaje de ventas a granel muy grande a muy bajo precio. El nuestro es un granel en el segmento más económico del mercado», indica Del Rey.

Esta gran venta a granel de poco valor «influye en la imagen del vino español», apunta Benítez, y hace que «la mentalidad de algunos importadores sea la de que el vino español es barato».

El destino de este vino también es un motivo de preocupación, ya que está muy concentrado en Francia, Alemania, Italia y Portugal, países que son a su vez productores y exportadores de vino.

«Cerca del 80 % de las ventas a granel españolas están concentradas en esos cuatro mercados. La preocupación es que nuestras ventas a esos mercado van a depender mucho de cuánto vino tengan ellos cada año y de cómo les vayan sus ventas», comenta Del Rey.

MEJORA EL VALOR DE LOS ENVASADOS

La exportación a granel se incrementó un 25% entre enero y noviembre del año pasado, según datos del OEMV, y con 1.210,73 millones de litros representa el 56,40% del volumen total de ventas en el periodo, pero debido a su bajo precio su peso en la facturación es de sólo el 16,40%.

El 43,6% del volumen restante se corresponde a exportaciones de vinos envasados (recipientes de menos de 2 litros), producto que experimentó un alza en número de ventas del 6,1% en los 11 primeros meses de 2021 hasta los 936,40 millones de litros y que supone el 83,6 % de la facturación que logró el sector español en el periodo.

Esta facturación creció en un 11,6 % hasta noviembre del año pasado, totalizando 2,227,68 millones de euros, gracias al aumento en un 5 % de sus precios, hasta los 2,38 euros por litro.

El rendimiento de estos caldos es cada vez mejor y «se vende a precios muy razonables», como comenta Benítez, pero aún están muy lejos de los 6,56 euros por litro a los que vendió Francia en el interanual a septiembre de 2021 o los 3,82 euros por litros a los que despachó Italia.

El destino de las ventas en valor de los vinos españoles en general está más diversificado, aunque destacan Alemania, desde donde se facturaron 354,1 millones de euros entre enero y noviembre de 2021, y Reino Unido, con 344 millones de euros.

Este último es a su vez el principal destino de los envasados españoles, con una facturación de 272 millones de euros.

Destaca también el crecimiento en la venta de envasados en valor a China, con un alza del 32,8 % en el periodo hasta los 92,9 millones de euros.

DIVERSOS FACTORES LASTRAN EL VALOR DEL VINO ESPAÑOL

España es un «grandísimo exportador» de vino y se ha convertido en líder en volumen de ventas, pero por una serie de factores el valor que extrae de esa cantidad de litros es menor que la de otros proveedores, lamenta Del Rey, que recoce que hay que revalorizar sus ventas al exterior.

Entre estos motivos enumera «la relativa menor experiencia en los mercados internacionales que tiene España en comparación con Francia e Italia».

«La salida masiva de vinos españoles a los mercados mundiales es algo relativamente reciente, de los últimos 15 o 20 años, lo que quiere decir que todavía están por asentarse muchas redes de distribución», señala Del Rey, idea en la que también coincide Benítez.

Del Rey apunta igualmente a la «autoestima», a creer en los vinos propios y defender su calidad y su precio.

«Tenemos que trabajar mucho la imagen de nuestros vinos para que se puedan vender más caros», señala Benítez, que valora toda la labor que hacen asociaciones y agentes estatales para la promoción del vino español.

De conseguir esa mejor presentación y revalorizar sus ventas al exterior, se entraría en un círculo virtuoso por el cual el mayor valor del vino repercutiría a su vez en una mejor imagen, concluye Del Rey.

(Texto: Rubén Figueroa / Efeagro)