Los fuertes vientos que han azotado a la Comunitat Valenciana durante los últimos días, que han llegado a alcanzar los 100 kilómetros por hora en el interior de la provincia de Valencia, han causado daños generalizados en los cultivos de cítricos y caquis fundamentalmente.

Según los cálculos realizados por los servicios técnicos de la Asociación Valenciana de Agricultores (AVA-ASAJA), las pérdidas económicas derivadas de esta circunstancia climática superarán los 60 millones de euros. Los daños de gran envergadura han sido mayoritariamente producidos por el fenómeno del “rameado” –los golpes y cortes que sufre el fruto por el movimiento de las ramas agitadas por el vendaval- así como por la rotura de ramas, la caída de frutos, etc.

De acuerdo con las primeras estimaciones efectuadas por esta organización, las pérdidas en cítricos ascienden a más de 43 millones de euros, mientras que en el caso del caqui superan los 15 millones de euros. A todo ello se suman los daños en infraestructuras, como es el caso de invernaderos, almacenes agrícolas o mallas para proteger cultivos hortícolas que han sido desplazadas e incluso derribadas por el viento.

Aunque habrá que esperar unos días para poder determinar con mayor precisión el alcance de los desperfectos, “en estos momentos resulta verdaderamente urgente que Agroseguro realice las peritaciones sobre los daños con la mayor celeridad posible, puesto que nos encontramos en plena campaña de recolección de cítricos y caquis”, afirma el presidente de AVA-ASAJA, Cristóbal Aguado, quien también reclama a las administraciones que incrementen el presupuesto que destinan a las partidas de seguros agrarios.

Asimismo, desde AVA-ASAJA se recuerda la importancia que tiene la contratación del seguro ante este tipo de adversidades climáticas, ya que los agricultores que no hayan contratado una póliza tendrán que asumir las pérdidas.