El Parlament de Catalunya aprobó la nueva Ley Vitivinícola Catalana que, entre otros aspectos, recoge que «el Instituto Catalán de la Viña y el Vino (INCAVI), de acuerdo con las denominaciones de origen, debe potenciar el tapón de corcho para el el envasado del vino como elemento de calidad e innovación».

Esta inclusión ha sido fruto del trabajo de la Fundación Instituto Catalán del Corcho (ICSuro), que ha participado en varias mesas de negociación y compareció ante el Parlament el pasado mes de julio para explicar a todos los diputados la importancia del sector corchero como ejemplo de bioeconomía circular, que contribuye al mantenimiento de los bosques catalanes y es un elemento 100% sostenible y biodegradable que, en consecuencia, se debería potenciar como cierre de preferencia para los vinos catalanes por delante de alternativas menos sostenibles y de menos valor añadido para el vino y para el territorio.

Para Albert Hereu, director del Instituto Catalán del Corcho, «la inclusión del tapón de corcho a la nueva Ley Vitivinícola, de la forma que lo contempla, es un reconocimiento explícito al trabajo que ha venido haciendo el sector corchero en materia de innovación y a la valoración del tapón de corcho como herramienta enológica».

Desde el INCAVI, su director general, Salvador Puig, explica que esta ley se ha formulado para que sea «un eje transversal de todos los sectores implicados en el vino, entre ellos, el corcho». Para Puig, también es importante destacar que los conceptos «sostenibilidad y proximidad, valores que representa el corcho», están ampliamente representados en los diferentes puntos de la ley. Por último pero no menos importante, Puig ha querido destacar «el posicionamiento del vino catalán como vino de calidad, de prestigio y de valor añadido, y el tapón de corcho es el complemento ideal para un vino de esta categoría».

Es la primera vez que una ley autonómica o estatal incluye el tapón de corcho entre las recomendaciones. Ni la anterior ley del vino catalana (Ley 15/2002) ni la ley estatal en vigor (Ley 24/2003) hace enmienda al taponamiento del vino.