Una delegación de las Organizaciones Profesionales Agrarias y Cooperativas Agroalimentarias de la región acompaña esta semana al Gobierno de Castilla-La Mancha a Bruselas para trasladar a los representantes del Parlamento y la Comisión Europea la posición del sector productor ante la PAC 2023-2027, tratar el Programa de Desarrollo Rural (PDR) de Castilla-La Mancha para el periodo 2023-2027, así como otros asuntos de interés para el campo de la región.

El primer encuentro de la jornada de este martes 25 se ha producido con Mihail Dumitru, Director General Adjunto de la Dirección General de Agricultura y Desarrollo Rural de la Comisión Europa (DG AGRI), quien está al frente de las políticas relacionadas con los planes estratégicos nacionales de la nueva PAC. En el transcurso de la misma, los responsables del sector productor castellano-manchego (Asaja, UPA y COAG junto a Cooperativas Agro-alimentarias de Castilla-La Mancha) han posicionado su rechazo a la nueva PAC por estar basada en restricciones y limitaciones, así como por penalizar a la agricultura profesional y a todo el sector productor de la región.

Los dirigentes agrarios han explicado a Dumitru que la PAC “no puede aplicarse de un día para otro sin pasar por una transición para alcanzar los objetivos medioambientales. Se trata de una política compleja, difícil de entender y que no ha tenido en cuenta la realidad de la situación actual”.

LA CE HA DEJADO EN SEGUNDO PLANO A LOS AGRICULTORES Y GANADEROS Y MOSTRANDO UNA FALTA DE SENSIBILIDAD

En este sentido, han criticado que, “desde que se planteara la reforma en 2018, no han modificado ni una coma, obviando acontecimientos tan significativos como el conflicto con Ucrania o la pandemia, que constata la importancia de producir en cantidad para garantizar el abastecimiento del suministro y la alimentación”.

También han resaltado que “la Comisión ha tomado decisiones políticas influidas por el peso de los lobbies medioambientalistas en el ámbito europeo, dejando en segundo plano a los agricultores y ganaderos y mostrando una falta de sensibilidad hacia territorios como Castilla-La Mancha. Es muy difícil ir de la mano con esta política si no se tienen en cuenta las especificidades de la región, en las que solo un 15% de la superficie agraria es de regadío y, el resto, un secano que no puede equiparse al de las explotaciones centroeuropeas, por ejemplo”.

De seguir así, “con una falta de apoyo real a la agricultura y ganadería, peligra la viabilidad de las explotaciones y, con ello, la única garantía de mantener la población en muchas zonas de la región”, halamentado desde el sector productor.

La delegación castellano-manchega también se ha referido a la presión del uso de productos fitosanitarios. En este sentido, han explicado que “la propuesta de la Comisión Europea de pasar de directiva a reglamento para prohibir el uso de fitosanitarios en las denominadas zonas sensibles, incidirá aún más negativamente en estas zonas”. Todo ello, han expuesto, sumando el esfuerzo mayor que están asumiendo los profesionales del campo con la desmesurada subida de los costes como la energía o los abonos.

Finalmente, y dado que en los últimos cuatro años la Comisión Europea no ha adoptado ningún cambio, el sector productor de Castilla-La Mancha ha pedido “que se empiece a trabajar para modificar la PAC atendiendo, no a directivas ideológicas, sino a estudios científicos avalados con presupuestos para poder afrontar los cambios”.

Por ello, han concluido, “se debe trabajar por la sostenibilidad medioambiental, pero con el agricultor y no contra él”, para lo que han pedido la participación directa del sector productor en las negociaciones y en la toma de decisiones, estableciendo así un modelo que verdaderamente defienda los intereses del sector.