El sector industrial envasador y exportador de aceite de oliva español agrupados en Anierac y Asoliva se ha reunido de manera extraordinaria para reflexionar sobre la situación de la industria española del aceite de oliva y exigir la mejora de las garantías jurídicas que genera la aplicación oficial del Método de Cata.

Los industriales han confirmado en el encuentro la altísima calidad de los aceites comercializados tanto en el mercado interior como en el mercado mundial. Sin embargo, han mostrado su preocupación porque la aplicación del método de control oficial de cata necesita una mejora sustancial de las garantías jurídicas en su aplicación, tanto para las empresas como para los consumidores.

En la reunión, que ha tenido una altísima participación de las más de 90 empresas que forman parte de ambas asociaciones, se ha puesto de manifiesto que la industria no se opone a la prueba del panel test pero sí está en contra de su aplicación, «que provoca inseguridad jurídica a las empresas y a los consumidores», por lo que espera que las administraciones responsables trabajen para conseguir las acciones de mejora necesarias.

Asoliva y Anierac han promovido la aplicación de un sistema de autocontrol de los aceites de oliva vírgenes

En este sentido, según señalan en una nota, se ha constatado que el sector envasador y exportador oleícola se ve afectado por reiteradas acusaciones tanto en mercados nacionales como internacionales como consecuencia de las discrepancias de los resultados de las catas «lo que supone graves perjuicios para la imagen de las empresas y para la reputación del sector oleícola, que afecta de manera más significativa al sector español que de manera destacada tiene el liderazgo del mercado mundial».

Por eso, la preocupación de la industria española «es máxima porque en estos últimos años, pese a que se ha puesto de manifiesto que la forma en que se aplica el método de cata genera errores y, por tanto, adolece de falta de garantías jurídicas que resultan intolerables a los envasadores y exportadores de aceites de oliva, hasta hoy no se han avanzado en soluciones y modificaciones legales que mejoren la situación».

Las asociaciones recuerdan que han realizado gestiones y han solicitado a la administración que mejore la situación generada por la aplicación de este sistema de valoración del sabor y del olor tan subjetivo. Además, se ha encargado a empresas consultoras de prestigio estudios desde diferentes puntos de vista (jurídico, científico y de mercado) que han confirmado que dicha «inseguridad jurídica» existe.

Como alternativa, Asoliva y Anierac han promovido la aplicación de un sistema de autocontrol de los aceites de oliva vírgenes «que partiendo de las mejoras necesarias en la aplicación del método de cata contempla la posibilidad de aumentar el nivel de exigencia de los parámetros químicos que determinan la calidad de estos aceites».

Finalmente, han acordado dirigirse nuevamente a la administración española, a la UE y al COI para que se trabaje activamente en mejorar el método de cata y su aplicación «al objeto de ofrecer mayores garantías jurídicas a los envasadores, evitar la subjetividad actual y, en definitiva, que no se vea perjudicado el sector oleícola por falsas o dudosas acusaciones, o por errores en la forma en que se aplica el método en la actualidad».