ARAG-ASAJA ha solicitado este jueves 29 una reunión urgente con las Consejerías de Sostenibilidad y Agriculturade La Rioja para que insten la derogación de la prohibición de la quema de restos agrícolas que establece la nueva Ley de Residuos y Suelos Contaminados para una economía circular, aprobada por el Gobierno de España en el mes de abril.

Tras al anuncio del ministro Luis Planas de que está trabajando en una “posible modificación legal” de la nueva ley, que se enfocaría no tanto por prohibir las quemas en sí mismas sino por darle nuevas orientaciones a los residuos leñosos y beneficiarse del cobro de ayudas de la PAC, la organización ha manifestado la “preocupación e incertidumbre” que genera la puesta en marcha de esta normativa entre los agricultores riojanos que en breve van a comenzar la campaña de poda y el arranque de viñedo y de otros cultivos leñosos.

“ESTA OBLIGATORIEDAD DE PROHIBICIÓN TOTAL OCASIONARÍA MUY GRAVES PERJUICIOS A LA AGRICULTURA Y GANADERÍA»

Para la organización, esta nueva normativa transforma totalmente la actuación habitual y tradicional del agricultor, que no podrá desarrollar una actividad normal y necesaria para el campo, al equiparar la quema de restos leñosos de viña, almendro, olivar o frutales con otra clase de residuos.

Además, destaca que «no ha tenido en cuenta que la quema de desechos agrarios ayuda, desde el punto de vista fitosanitario, a acabar con plagas y enfermedades que padecen distintos cultivos, supone un gasto importante para las explotaciones agrarias, que tienen que transportar esos restos a kilómetros de distancia y no cuentan con maquinaria preparada para ello y que tampoco existe una red de empresas de biomasa que pueda hacerse cargo de la cantidad de madera que pueda generarse».

Hasta la publicación de esta normativa, la prohibición de quemas agrícolas se regulaba en el marco de la condicionalidad de la PAC (BECAM3), que ya establecía la prohibición de la quema de rastrojos de cultivos herbáceos salvo excepciones por motivos sanitarios a determinación de las Comunidades Autónomas.

En cuanto al resto de quemas (cultivos leñosos u otros) la prohibición la determinaban las Comunidades Autónomas en función de sus normas autonómicas para prevención de incendios forestales. «Por eso, esta obligatoriedad de prohibición total ocasionaría muy graves perjuicios a la agricultura y ganadería», según ARAG-ASAJA,

Situaciones por las que la organización agraria pide que se modifique la actual Ley de Residuos para suprimir esta prohibición que afecta a una práctica necesaria y habitual en el campo, afectando en La Rioja, a al menos, 60.000 hectáreas y miles de agricultores.