La Federación Europea del Foie Gras (Euro Foie Gras) lamenta profundamente la injustificada prohibición de venta de foie gras votada el miércoles 30 de octubre por el Ayuntamiento de Nueva York, una ley que afectará, a partir de 2022, a todas las tiendas y restaurantes de la ciudad de Nueva York que vendan foie gras.

Para el sector europeo se trata de una injustificada prohibición, ya que el foie gras procede de palmípedas sanas, que pasan el 90% de su vida al aire libre antes de la fase de cebo, que dura entre 10 y 14 días, con dos comidas al día. Contrariamente a lo que afirma el lobby que ha promovido esta medida, la producción de foie gras respeta el bienestar de los animales. Las aves migratorias almacenan grasa de forma natural en su hígado, y el cebo de ocas y patos es una mera reproducción de esta capacidad fisiológica natural, no patológica y totalmente reversible.

De hecho, ofrecer condiciones de vida de calidad a sus animales es una preocupación diaria para cualquier ganadero dedicado al sector de las palmípedas, resultando esto esencial para los animales y un requisito previo para obtener un producto de calidad. La compatibilidad de la fase de cebo con el bienestar animal ha sido probada por estudios científicos. 1 Esta realidad es constantemente ignorada por aquellos que desinforman al público en general, al conducirlos a una percepción antropomorfa del animal que, aunque siendo seres sensibles, es diferente a la de un ser humano.

Esta prohibición es también una restricción de la libertad de los cocineros y consumidores de Nueva York y supone una amenaza existencial para las granjas de patos locales, que emplean a cientos de trabajadores en el Estado de Nueva York. Antes de la votación, ni un solo miembro del Ayuntamiento había aceptado la invitación de los productores de foie gras a visitar una granja de foie gras, para descubrir por sí mismos la realidad de la producción.

Debido a esta falta de contacto con la verdadera realidad de la situación, la decisión de prohibición, que entrará en vigor en 2022, se basó claramente en conceptos erróneos, más que en hechos. Esto queda claramente demostrado por la definición descuidada del término alimentación forzada en el texto de prohibición.

Para Christophe Barrailh, presidente de Euro Foie Gras, alque pertenece la española Interpalm, es escandaloso que se prohíba la comercialización de este producto gastronómico y saludable excepcional, especialmente en el llamado país de la libertad.