El sector cinegético de Castilla-La Mancha, a través de la Mesa Regional de la Caza, ha expresado su indignación con el Gobierno regional y Podemos a raíz del debate general celebrado en las Cortes sobre le modificación de la ley de caza, en la cual Podemos realizó «un ataque frontal» al sector. Y esta situación se vive cuando está en el aire la posibilidad de que Podemos entre oficialmente a formar parte del Gobierno regional.

Los representantes de todas las organizaciones del sector cinegético en Castilla-La Mancha -Aproca, Federación de Caza, Atica Castilla-La Mancha, Atica Guadalajara, Federación de Galgos y Asaja-, han asegurado que en las Cortes regionales se vivió un auténtico esperpento».

Acusan al parlamentario de Podemos de «una profunda incultura de la gestión del medio natural» y su desconocimiento de la realidad de la región

Por un lado, han lamentado el «populismo» de Podemos y ha criticado afirmaciones de su portavoz, David Llorente, que «aseguraba que la caza limita el derecho de la ciudadanía, que la caza consistía en masacrar o maltratar animales, o que la caza no sirve para controlar la fauna o las sobrepoblaciones».

El sector cinegético también ha lamentado que el parlamentario dijera que la caza es «una actividad predominante de cotos intensivos y elitista en España y Castilla-La Mancha», lo que en opinión del sector «denota una profunda incultura de la gestión del medio natural, un completo desconocimiento de la realidad de la región a la que está representando».

La Mesa Regional de la Caza ha advertido de que en Castilla-La Mancha sólo un 7 por ciento de la superficie regional está acotada como cotos intensivos.

En opinión de estos colectivos, este tipo de actitud le «pasará factura» en las próximas elecciones a Podemos, pues con sus declaraciones «toca uno de los principales baluartes de la socioeconomía de esta región, como es la caza».

Acusan a la Junta de preparar la Ley de Bienestar Animal «totalmente a espaldas del sector»

Estos colectivos han indicado que trasladarán este mensaje de la formación morada a todo el medio rural de Castilla-La Mancha, ya que además de los 100.000 cazadores castellanomanchegos, también existe una «importe número de personas» relacionadas con el resto de subsectores rurales están afectados por esta economía.

En cuanto al Gobierno regional, el sector cinegético ha señalado directamente al consejero del ramo, Francisco Martínez Arroyo, por el desarrollo de la Ley de Bienestar Animal, cuyo trámite se ha realizado «totalmente a espaldas del sector».

Para los cazadores regionales, el texto desarrollado es «muy lesivo para el desarrollo de la actividad cinegética en la región, como la supresión del tiro a pichón».

«Es la doble vara de medir de este consejero, criticando la anterior ley de caza de 2015 por no contar con todos los sectores, utilizando la caza como arma política en elecciones con este argumento y desarrollando una ley de bienestar animal despreciando a los cazadores», han dicho.

Por todo ello, el sector cinegético va a pedir por escrito a Partido Socialista y Partido Popular que se sienten en una mesa de trabajo con estos representantes, para que la caza «deje de ser un arma política de desprestigio y piensen en una aprobación conjunta del texto de la ley de Caza».