El sector del chopo en Andalucía ha aplaudido la aprobación por parte de la Junta de un modelo para la gestión forestal de las choperas que simplificará la planificación y el manejo cotidiano de estos cultivos selvícolas, con unas 6.000 hectáreas y nuevos usos.

La Consejería de Sostenibilidad, Medio Ambiente y Economía Azul de la Junta ha aprobado un modelo-tipo de gestión forestal que simplificará la gestión de las cerca de 6.000 hectáreas de choperas cultivadas, de las que tres cuartas partes se encuentran en la provincia de Granada.

En esta provincia se desarrolla el proyecto LIFE Wood for Future/Madera para el Futuro, liderado por la Universidad de Granada (UGR) y que impulsa una industria de productos estructurales de madera para la edificación con baja huella de carbono.

La nueva norma de la Junta permite a los pequeños propietarios planificar de forma sencilla y gratuita las actuaciones que van a llevar a cabo en sus choperas en aspectos como la plantación, el riego, las podas o la prevención de incendios.

Este nuevo modelo responde a la demanda del sector para simplificar la planificación y gestión cotidiana y se enmarca en el creciente interés por la madera de chopo y sus nuevos usos.

Victoria Carreras, presidenta de la Agrupación de Propietarios Marjal Chopo, que reúne a 73 propietarios con casi 1.300 hectáreas de choperas, ha destacado su satisfacción por una medida que ha considerado clave para la profesionalización del sector.

«Estamos muy contentos, porque nos da al sector más herramientas de gestión. Es una guía para una selvicultura centrada en conseguir madera de calidad y certificada y además mejora y simplifica la comunicación con la administración», ha señalado Carreras.

Asimismo, la recién elegida presidenta de la Asociación Forestal Andaluza (AFA Profor), Llanos García López, ha apuntado que la medida representa una oportunidad de fomento de la actividad forestal que contribuirá al desarrollo sostenible.

«La situación actual del sector forestal en su conjunto requiere medidas urgentes que compensen las carencias tradicionales de una actividad asfixiada por la sangría demográfica en el mundo rural, el envejecimiento de la población, el abandono de las prácticas agrosilvopastorales y el escaso valor que aún se otorga a los productos del monte», ha añadido.

Por su parte, el catedrático de la UGR Antolino Gallego, coordinador del proyecto LIFE Wood for Future/Madera para el Futuro, ha asegurado que la aprobación del modelo-tipo cumple con uno de los grandes retos de los proyectos de innovación europeos, que es influir sobre las políticas y tener un impacto positivo en el territorio, en lo ambiental, social y económico».

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