El primer año de aplicación de la nueva PAC en España ha demostrado la importancia que tienen las ayudas a la renta en la estabilidad de los ingresos de las explotaciones agrarias pero también la necesidad de introducir algunos ajustes.

Así lo ha expresado este martes el Ministerio del Agricultura, Pesca y Alimentación (MAPA), que forma parte junto con las comunidades autónomas del órgano de coordinación del plan estratégico de la PAC.

Dicho órgano ha hecho este martes balance del primer año de aplicación de la PAC, marcado por la invasión rusa de Ucrania y la sequía, y ha abordado el cronograma de los ajustes previstos a lo largo de 2024.

LAS SOLICITUDES DE LAS AYUDAS ASOCIADAS HAN ESTADO POR DEBAJO DE LAS CANTIDADES PLANIFICADAS POR LOS EFECTOS DE LA SEQUÍA Y EL INCREMENTO DE COSTES

Según el MAPA, los primeros datos disponibles refuerzan el papel «crucial» que tienen las ayudas a la renta en la estabilidad de los ingresos de las explotaciones agrarias, tras haber asignado el 61% del presupuesto de las ayudas directas a estas intervenciones.

También se destaca la importancia del pago redistributivo para apoyar a las pequeñas y medianas explotaciones.

Los datos de solicitud del pago complementario a jóvenes y mujeres de la campaña 2023 son similares a los de la campaña 2022, a pesar del incremento de las ayudas, lo que indica la necesidad de mantener los esfuerzos para alcanzar los objetivos marcados de relevo generacional e incorporación de mujeres.

El MAPA ha añadido que las solicitudes de las ayudas asociadas han estado por debajo de las cantidades planificadas, sobre todo por los efectos de la sequía y el incremento de costes.

Además, se constata un «avance significativo» en la ambición ambiental de la nueva PAC, que combina la condicionalidad reforzada, los ecorregímenes y los compromisos agroambientales de desarrollo rural.

LA ACOGIDA DE LOS ECO-REGÍMENES Y POSIBLES AJUSTES TÉCNICOS EN EL PLAN ESTRATÉGICO

En cuanto a los ecorregímenes o ayudas vinculadas a prácticas sostenibles, se han acogido a estas ayudas tres de cada cuatro agricultores que han pedido apoyo, con un total de más 19 millones de hectáreas, el 87 % de la superficie solicitada en la campaña de la PAC.

De esa superficie, las superficies con cubiertas en cultivos leñosos suman 2,4 millones de hectáreas, frente a los 1,3 millones de hectáreas de antes de la entrada en vigor de la nueva PAC.

La superficie cultivada en siembra directa ha pasado de 850.000 hectáreas a 1,3 millones, mientras que en la que se aplican prácticas para la mejora de la sostenibilidad de los pastos se han alcanzado 6,7 millones de hectáreas, frente a los 4,8 millones de hectáreas que percibían el pago verde, según el MAPA.

Ha habido solicitudes de producción ecológica para 2 millones de hectáreas, en comparación con los 1,1 millones de hectáreas planificadas.

Miranda ha afirmado que «se sigue el camino adecuado para conseguir los objetivos establecidos en el plan estratégico», aunque hay algunos ámbitos en los que son necesarios un mayor análisis y determinados ajustes.

El próximo 1 de marzo comenzará el diálogo informal con la Comisión Europea sobre las modificaciones del plan estratégico que deben entrar en vigor el 1 de enero de 2025.

El MAPA ha previsto que la propuesta se remita formalmente a Bruselas en verano, previo dictamen preceptivo del comité de seguimiento del plan estratégico y tras ser elevada a la Conferencia Sectorial.

Las modificaciones se centrarán en ajustes técnicos, según el Ministerio, que ha recordado que las propuestas que reduzcan la ambición ambiental del plan o modifiquen sustancialmente la estrategia serán «difícilmente asumibles por la Comisión».