El empresario Tomás Pascual Gómez-Cuétara (presidente del grupo Pascual) ha expresado este viernes que «nunca» se ha sentido parte de la denominada trama eólica que investiga la Justicia por las supuestas irregularidades en la autorización de parques eólicos en Castilla y León, a la vez que ha recordado que sus proyectos en este ámbito de la mano de Iberdrola no prosperaron.

«Vendimos por 1 euro (las acciones) para no tener que aportar 700.000 euros adicionales», ha rememorado el empresario durante su comparecencia ante la comisión de investigación parlamentaria que aborda en las Cortes de Castilla y León esta y otras tramas de supuesta corrupción, en las que no figura como investigado -imputado-, ni él ni ningún otro responsable de su compañía.

Pascual Gómez-Cuétara ha explicado que accedieron a crear una sociedad con Iberdrola (30% Pascual y 70% la eléctrica) por un doble motivo: la potencial ganancia económica que podían alcanzar y la apuesta por las energías renovables como sello reputacional del Grupo Pascual, pero finalmente ninguno de los tres proyectos eólicos que promovieron llegó a buen puerto.

SE HA NEGADO QUE SU PRESENCIA EN LA COMISIÓN SUPONGA «NINGÚN TIPO DE SOSPECHA» SOBRE EL EMPRESARIO

De hecho, según ha explicado llegó un momento en el que decidieron salir del accionariado, a cambio de un simbólico euro, para evitar seguir invirtiendo en un negocio al que no veían avances ni posibilidades de obtener retornos económicos de la inversión.

«Nuestra reputación vale mucho más que un negocio de este tamaño», ha llegado a contestar Pascual Gómez-Cuétara, a preguntas del representante del PP Alberto Castro, quien ha responsabilizado al PSOE de su paso por esta comisión al haber pedido la comparecencia, lo que ha visto como un «mal trago».

El empresario ha respondido igualmente que cuando entraron en el proyecto eólico tenían «visos de legalidad» y no percibieron motivos para sospechar de que hubiera alguna irregularidad, mientras que al ser preguntado por si en el proceso hubo algún trato de favor por parte de la Junta, ha dicho: «Que yo sepa no».

Por su parte, la socialista Patricia Gómez ha negado que su presencia en la comisión que investiga la trama eólica suponga «ningún tipo de sospecha» sobre el empresario y ha descargado la responsabilidad de estas comparecencias en la «trama de corrupción» del PP, ya que de no haber existido no habría ni investigación judicial ni comparecencias.

Gómez le ha pedido a Pascual Gómez-Cuétara que analice si casos como el que investigan perjudican a la imagen y el «buen nombre» de Castilla y León como lugar de inversión, ante lo que el empresario ha reconocido que, en términos generales, claro que perjudica, ya que lo que le «encantaría» es que las empresas y la administración estuvieran orientadas al «beneficio del consumidor».